¿Cómo omitir a la palabra
lo que fue real en el silencio del cuerpo?
Del mío, segregando un universo eufórico,
de los pulsos acelerados
y la humedad en los labios.
¿Cómo desoír las voces de los sueños
qué importa si ilusiones,
qué importa si invenciones?
Qué importa, si ellos me avivaron el fuego.
¿Cómo despreciar lo que ancló en la carne
y en su tracción me hizo viajar más lejos?
¿Cómo no abrazarme junto a mis sentimientos?
¿Cómo descreer de los encuentros?
¡Al carajo las pretensiones!
¡Quiero seguir volando éste cielo!