lunes, 23 de diciembre de 2013

Qué inevitable: cuando te acercas, cuando me encuentras, cuando te revelas ante mi soledad.
Trastocas mis piezas tan dulcemente, se vuelve necesidad aguantar el sueño para verte descansar.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Te entiendo. Te pienso, te escribo, te recuerdo. Te entiendo otra vez. Amando, volando, flotando...



lunes, 16 de diciembre de 2013

Aquel que para mí había sido un acto de incondicionalidad, pareció desintegrarse y volverse nada apenas expuse mis sentidos en la oscuridad.
Ahora, por estas horas confusas de la noche deambulo sin pistas en la profundidad de sus ojos...
El universo se me ha vuelto inabarcable.
El mundo me desborda, estoy despojada como antes...
Y pensar que esas desesperadas intenciones de mantenerme allí, 
de retener aquello que se perdía entre mis manos, 
fueron las mismas que me alejaron y confundieron mi percepción de lo que estaba generando.
¿Dónde desemboco todo el nudo de sentimientos enmarañados? 
¿Dónde voy si no es hacia el abismo de mi soledad?
¿Dónde lo volveré a encontrar si no es en mis recuerdos? 
¿Dónde está? 
¿Dónde...? 
¿Está...?

Otro capricho...

Reencontrarte me pone de frente a todo el mundo interno que descubrí y acepté por el dolor de tu rechazo...
Recordando ese dolor de forma placentera, 
como algo que trágicamente dio lugar y me empujó a un estadio de comunión conmigo misma...
Agradezco ese rechazo, ese dolor. 
Gracias a él, a ese abismo al que nos arrojamos juntos pero en soledad, 
hoy puedo amar lo que necesito y no un capricho...

lunes, 9 de diciembre de 2013

De nada...

Cree conocerlo y entenderlo, cree que conforman algo más que una caprichosa fantasía...
Si estuviera a su lado, compartiendo los instantes cotidianos, con los gestos y las miradas que hablan más que sus palabras...
Si supiera, lo difícil de ésta cercanía, lo doloroso de luchar con sus fantasmas.
Sólo así entendería por qué mi lugar, por qué yo...
Sólo así me comprendería y dejaría de pensar que soy un reemplazo de algo que no pudo ser. Simplemente estoy, donde me necesita. Tú, no...
Se mucho más de lo que me gustaría, entiendo mucho más de lo que querría.
Pero eso no es lo más valioso.
El gesto de amor más grande es que me quedo, con y a pesar de eso...



P.D.: Esa distancia que por momentos te oprime, es la que te permite permanecer en el tiempo.

De estar cerca, ya te hubieras vencido.

La negación del altruismo

La devastación de aquellos cimientos que nunca fueron.
Ahora comprendo con lucidez lo perecedero de mi utilidad. 
Hace largo tiempo se formula en el aire una misma pregunta.
No me hiere la respuesta, me hiere la ausencia.
No me sirve de nada la complacencia, por el contrario, me deja triste y destruida. 


Te he dejado solo, sin darme cuenta, quizás porque creí que ya no me necesitabas...

Te quería soñar, un poco más...

Me voy a esconder, para que me vuelvas a descubrir...

Soñame, otra vez...

Piensa en mí...

jueves, 24 de octubre de 2013

No tengo nada que decir.
No me atrevo.
¿Quién soy para tirar mis pensamientos sobre este mundo? 
¿A quién le valen mis palabras?
Ni a mí.
Todas las deformaciones que ocurren en mi mente, no pueden definirse...
Y, apenas lo intento, el descontrol es aún mayor.
Provocando la burla más grande de mis intenciones.
Y aún así, suponiendo que lo lograra,
enseguida me encargaré junto con la realidad de destruirlo,
para reencontrarme en el caos...

Una pizca de lucidez

Despertó.
Era una mañana fría y soleada.
Despertó con ganas de encontrarse.
Anhelo de encontrarse.
Necesidad de encontrarse.
Obsesión de encontrarse.
Llegó hasta un espejo.
Nada de lo que allí se reflejaba, lo reconocía como propio.
Revolvió fotos, papeles, recuerdos.
Escarbó en su pasado, repasó instantes y momentos.
Siguió desesperadamente buscando la forma de reencontrarse,
en aquella sucesión de hechos que conformaban su vida.
¿Se había convertido en un ser extraño, en sí mismo?
Comenzó a sospechar que nunca había sido quien era...

lunes, 23 de septiembre de 2013

Quiero una noche y un paisaje.
Su voz susurrando y un silencio interminable.
Esperar en las horas confusas del desvelo,
que el día amanezca lentamente entre su pelo.
Recorrer con la yema de mis dedos cada trazo,
de los tantos que conforman su rostro 
y así asegurarme que sea lo más fiel posible,
el recuerdo que construyo.
Deseo la emoción de encontrarlo, lo increíble de tenerlo.
La grandeza y lo sublime 
de empaparme de amor hasta las lágrimas.

Revelando el único sentido por el que vale la pena vivir:
Por la búsqueda infinita del amor,
que se escurre, se escapa. 
Se arruina y se repara.

Cada gesto de amor genuino, cada entrega de las almas.

Cada encuentro descarnado, tan intenso, como esporádico...

lunes, 9 de septiembre de 2013

Permanecer en las horas, en los rincones de luz tenue, con el despojo más profundo y más completo de mis días...



lunes, 26 de agosto de 2013

Es injusto que no espíe, que no lea, ni escriba. 
Es injusto que la convierta en cadena...
Todo lo claro y seguro se vuelve inestable y confuso de un segundo a otro. 
Se quiebra. 
Incidencia directa.
Hay distancias que no tienen forma de ser medidas más que con el dolor...

lunes, 12 de agosto de 2013

Estallido de vida

Como un halo de luz que se escurre por las hendijas de una persiana, 
ella tenía su mirada posada en aquel rostro, intentando ver a través de sus silencios.
No sabía cómo había llegado hasta ahí, pero entendía con convicción que moverse era la única opción si quería permanecer con vida. 
Ese pensamiento tan claro y preciso se esfumó cuando se percató en su cuerpo paralizado, 
como si una fuerza comprimiera cada músculo y el aire tomara una densidad imposible de atravesar. 
No podía pensar ahora, más que en ese estado. 
Afuera todo se confundía, la luz era cada vez más tenue y perdía toda noción de tiempo y espacio. 
Se desintegraba en una gran sombra. 
No sabía siquiera cuanto tiempo podía estar sin parpadear, 
como si las funciones más primarias también hubieran sufrido el detenimiento.
Casi sin querer sintió un estallido a su lado. 
No podría precisar su magnitud. 
Pero ese fue, sin duda, el gesto que la devolvió de la muerte.


lunes, 5 de agosto de 2013

El paso del tiempo sobre mi espalda, la tonta ilusión de la sanación y la salvación. 
¿A quién quiero salvar?
Debería salvarme de mi, de mis inútiles y dañinos sueños. 
El peso me aplasta y ya no hay diferencia entre mi cuerpo y el suelo.
Sólo quedaron restos de una noche que parecía eterna 
y ahora reina sobre ella la duda de su veracidad.
Intentando recuperarla, 
haciendo esfuerzos por reconstruirla,
por convencerme de su remota existencia...
Como si así pudiera traerla más allá o más acá de mi memoria.
Como si así pudiera volver a acariciar los instantes desesperados, 
llenos de todo eso que no aprendo a nombrar...
¿Acaso no menosprecia mis sentimientos adjudicándolos a mis fantasmas? 
¿Culpando a mis intenciones, a mis miedos de   culpar su integridad?

martes, 23 de julio de 2013

Buscaba entre sus muecas alguna absurda respuesta que me convenciera de algo.
Analizaba los gestos intentando remediar el límite que quizá nunca había existido.
Su presencia era tan calma que parecía no esforzarse y sin embargo lo lograba todo.
Eso me llenaba de celos de injusticia. Celos de nadie, de mi misma. 
Tan siniestra su mirada, fingiendo un desinterés que resultaba más creíble que lo anterior...
Voy reconstruyendo, armando y deshaciendo cada uno de los pensamientos que dejó traslucir. Laberíntico, enigmático.
Todo se resuelve y es mentira.

viernes, 19 de julio de 2013

Algo se ha quebrado. 
Busco ciegamente
con mis manos, 
con mi cuerpo entero. 
Cada astilla, cada pieza, cada compartimento, cada partícula. 
Junto todo, 
unión de forma sin forma. 
Todavía queda un resto, 
esperando...

miércoles, 10 de julio de 2013

Quizás el error más peligroso sea creer que me conoces lo suficiente, como para no descubrirme más...
Del autoconvencimiento a la necedad. De la necedad a la estupidez...
La angustia de sentirme incapaz y tener que desafiarme, siempre me va a atormentar. No importa nada de lo que me digan.
Esa situación me genera ese sentimiento, ese estado y sólo huyendo logro apaciguarlo...
Y ahora quiero huir y esconderme, donde nadie vea mi vergüenza. Donde nadie espere nada de mí...
Y no lo hago, ni siquiera puedo ser coherente con mi necesidad. Me impongo a ese enfrentamiento estúpido, donde pierdo una y otra vez.
Es en mi discurso, contradictorio, tonto e inútil donde pierdo todo mi sentido...
Ya no se para qué escribo, para qué traduzco mis pensamientos, para qué pienso.
Siempre me resultó incomodo que alguien viera algo bueno en mí.

martes, 25 de junio de 2013

Mi mayor hartazgo soy yo:
Ya conozco el desconsuelo de estos lugares. Lo que no entiendo es cómo empeñándome en no habitarlos, me sigo encontrando en ellos...
Y me pregunta por qué vuelvo... Si yo lo supiera no estaría aquí...
Los pensamientos me apalean el cuerpo y la esperanza.
Junto a esa manía, absurda y destructiva de hacer de una situación, una realidad acabada...
Mi mayor hartazgo soy yo.
No escribe para no alimentar mi certeza.
Yo escribo para dejarla aún más en evidencia. 
Quizá sea mi forma de apagar, de silenciar. 
Quizá no sirva más que para mantener todo, 
trágicamente encendido.

lunes, 3 de junio de 2013

Mi concentración: se burla deformándose.
En lo interior: todo se mueve a la vez. Ningún pensamiento se define. 
¿Qué voy a poder decir?
Afuera: todo estático. No llego a correr ninguna pieza. 
Todo se concentra y se adentra, se dispersa y se evapora. 

Deshecho arrojado. 

Despojo, sin reparo.

Huelo libertad y huele a fin.

Libre de mí...

lunes, 27 de mayo de 2013

Injusto aquél que elige algo en lo que no cree... 
Su frase es mi obsesión. 
Dos palabras que sintetizan mis males y mis miedos: me resumen a nada...

miércoles, 22 de mayo de 2013

Te me escurres entre los dedos, y no puedo más que dejarte escapar. ¿Qué más voy a hacer? Si es tan placentero verte volar...



martes, 21 de mayo de 2013

Adentrada en lo profundo de mis días, en lo obscuro de mi soledad.
Mi mundo parece ser el único refugio.
De un sólo movimiento puedes hacerlo eterno o dejarlo en ruinas.
Me conformo de varios compartimientos: frágiles algunos, otros indestructibles.
Todo se reduce a nada, porque dependo de mis ganas.
Qué extraña me vuelvo, devuelvo, revuelvo, desenvuelvo. Me voy...
Como si la madurez tuviera relación con la cantidad de tiempo acumulado, en forma de años...
Todo es más difícil cuando no se quiere salir al mundo...


(A veces siento que no entiendo nada de lo que digo...)

lunes, 29 de abril de 2013

Mi único objetivo, mi única obsesión es que aquellas frases no pierdan su sentido, que no perezcan, que no mueran en el vacío del tiempo.
Que se recreen si es necesario y se completen, pero que no dejen de tener vigencia.
Ellas, son lo único bueno que he generado y he logrado...
Cuando los encuentros son tan inmensamente intensos, tan hermosamente reveladores. 
Cuando se llega al máximo, al punto más álgido de ese encuentro, de la verdadera comunión. 
Simplemente hay que hacer de cuenta que no se percata tal grandeza. 
Para seguir buscándose, buscándolo. 
Para no perdernos...

miércoles, 24 de abril de 2013


Sospecho que comprende cada una de las palabras que escribo. 
Pero no lo dirá,  por el sólo hecho de que para hacerlo debería admitir que de mí no se puede esconder... 
Y al admitir tal cosa, el despojo sería terrible y no tendría retorno. 
Por el mismo motivo, yo me quedo en la sospecha. 
Seguiremos construyendo la ilusión del escondido...


martes, 23 de abril de 2013

¿Qué tan presente estoy?

Las palabras que pronuncias, las escucho pero no son para mí. Ellas forman el puñal adentrado en mi pecho. 
Si tan sólo observaras mi conciencia de la dignidad en decadencia, si tan sólo eso importara. 
¿Cuánto más puedo resistir al abismo de mis posibilidades? 
Si tan sólo me observaras... 
Sé que me querrías mejor en estado de ausencia...


lunes, 22 de abril de 2013

Disfrutaba ser objeto de su escudriñar, sentir que era espiada en silencio. Ahora, espera refugiada sin hacer ruido, entre cuatro paredes erosionadas, que la exhiben perdida...



No hago más que repetirme, reiterarme y aburrirme del monólogo del vacío. 
No hago más que encontrarme en una soledad desvencijada.
El peor castigo que alguien puede tener: sentir lástima de sí mismo...




viernes, 12 de abril de 2013

Tu desencuentro...

Aunque yo lo provoque, odio ver entre líneas esas desesperadas intenciones, de hacer tuyo lo mío... Como si quisiera arrebatarme, como si fuera mío, como si no fuera suyo. Despreciándome en silencio, sin más motivo que los celos caprichosos, de quién ignora el otro lugar... 
Y toda mi ansiedad estallando al universo, con la desesperación de no poder habitar un lugar seguro. Hablo como si esa no fuera mi elección. 
Sólo tengo mi cuerpo, lleno de existencia y algunas pocas palabras para intentar escupir al mundo mis sentimientos confusos... 
Es iluso pensar que los desencuentros son casualidad.


Mis propias palabras, me reclaman, me atrapan y me recuerdan quién soy.
Se resignifican perpetuándose en el tiempo, en el espacio escondido del cuerpo cansado.
Burlándose de mí, de mis débiles intenciones. De mi pobre voluntad...


A veces me pierdo de vista, otras me encuentro muy de cerca. Ambas cosas me desesperan...


lunes, 11 de marzo de 2013

Sólo puedo decir tímidamente lo que es para mí, en palabras que no llegan a decirlo todo... 
No tiene que ver con subirme a ningún lugar. Tiene que ver más bien, con los días que camino o con los caminos que hacen a mis días. 
Con los lugares más profundos de mi mundo. Con el sentido que elijo en mi vida, con mi arrojada forma de ser y estar... 
Con la sensibilidad descarnada y pasional. Con los pensamientos que me surgen, descarto y vuelvo a tomar. Eso para mí, es danzar...



Ensueño




 Viajo y me escondo
 por los recovecos de tu espalda,
 como en la geografía más perfecta. 
Diviso tu silueta en forma de sombras, 
en medio de la penumbra. 
Qué placer tan grande, verte dormir...




Arrojada al mundo, mi mundo. 
Vomitada al abismo de la existencia.
Valiéndome sólo de mis pobres sentidos, de mi pensar inconcluso, versátil, difuso.
Descarnada, trágica, pasional y algo exagerada...



Lo que nos une

En el lugar más recóndito del mundo, sin gente alrededor, estaba con su libro y esa era su verdad. 
Al otro lado del planeta, en medio de la urbe, estaba con su libro y esa era su verdad: Compartían la soledad...


domingo, 24 de febrero de 2013

Si advirtieras que recurrimos a los mismos lugares, advertirías mi angustia. 
No necesariamente nos entenderíamos... 
Culposa pretensión odiosa la de querer desenlazar sus brazos del pasado, alimentado de ilusiones gastadas. Atado a la obsesión de lo que no fue. Consumido por sí mismo, por su propia necedad.
Temo que todo sirva para nada. Y, cuando digo nada quiero decir: para mí misma...
Me siento vacía buscando los motivos que nunca voy a encontrar. 
No, no me atrevo...










Volver sobre mis huellas perdidas. 

Esconderme en los suburbios 
para no sentirme tan vencida. 

Qué ironía, mi vida...








Me embarco en esos pensamientos, 
donde siempre llego 
a la asfixiante angustia de la nada. 


Todo se vuelve absurdo. 

Cualquier intento, inútil.

jueves, 3 de enero de 2013

Ridícula manía

Ya no puedo volver a mis recuerdos, 
sin que mis errores me castiguen, 
más que los mismos damnificados. 
Quizá ellos no lo advirtieron, 
pero yo me encargaré de vislumbrarlo a viva voz... 
Me agobia la ridícula manía de pretensiones odiosas. 
¿Qué más habré de dejar en el camino pudrirse, hasta desaparecer? 
Las puertas se cierran, tan pesadas, tan majestuosas, tan cerradas. 
Y yo, habiéndome creído indestructible por un momento, estoy afuera.



4 de octubre del 2019