martes, 23 de septiembre de 2014

Camino a dejar de ser


No hay rescate a esta apatía.
No quiero, quizás.
Ya no creo en lo poco que creía.
Las esperanzas abandonaron ese lugar.
Los esquemas cayeron, se volvieron polvo y no hay nada de ellos que pueda reconstruir.
No se quién soy, no puedo decir nada acerca de lo que siento, porque ya no sé cómo hacerlo, ni buscarlo.
Siento todo y no siento nada, por costumbre a que me invadieran tantas veces con tanto apego.
No hay nada que pueda asustarme.
Lo único que sé probable es seguir cayendo, cada vez más.
Dejo, simplemente, que lo que acontece me arrastre.
Sin ningún intento, de aquellos que emprendía con necedad.
Fue inútil. Volvieron en contra, mostrando el sinsentido del amor.
Aquél, solía ser mi impulso, el sentido de mis días.
Hace tiempo, perdí la ilusión.
Lo que empuja mis pasos es la inercia y la terrible conciencia del nunca llegar.
No puedo escribir más, no quiero escribir más, ya no me interesa.

lunes, 15 de septiembre de 2014


Últimamente está pegada al silencio sin intenciones de ir por lo contrario.
Se vuelve impenetrable, convirtiéndose en aquello que no quiere ser.
Cada día es una batalla que pierde y vuelve a emprender.
Batalla inútil, no hay nada que ganar, sólo queda un poco más que perder.

Me pregunto si sabrá dónde conducen sus pasos repetidos y gastados.
Me pregunto si ahí sí podrá volver a entrar.
Está entrando, se está alejando...



Desfondada


No tengo dudas: más de uno construyó sobre mí un personaje a conveniencia.
Y esto sí es soledad. Ser un desconocido, un exiliado, un ignorado.
Por eso me encierro, para no chocarme otra vez con lo frustrante de intentar explicar algo que no tiene explicación.
Si se trata de tocar fondo, creo que estoy desfondada...

Nos dejamos deshechos los cimientos,
nos irrumpimos las estructuras mutuamente,
mostrándonos lo más hermoso y lo más miserable.
Eso, no pasa sin pena ni gloria.
Pasa, queda, marca.
Es inflexión con pena y gloria.
Por eso me conmovió: pudo verme y conocerme.
Aún cuando yo no lo había advertido.
Esa era su virtud,
entenderme cuando ni siquiera yo me entendía.
De todos modos, me trastocó y se fue.
Quizá porque no esperaba ser visto,
conocido y trastocado también...
¿Cómo no iba a saber de eso?
En secreto lo buscó...
Artesano de excusas que conforman el engranaje de mentiras,
donde fabrica una verdad perfecta.
Una convicción aparente que sabe a ruina.
Mecanismos enfermos, perfectos para desistir.
Víctima-victimario de sí mismo.
No es enojo, es amor.

lunes, 8 de septiembre de 2014


En este tránsito autista, dónde ni el miedo se quedó.
Todavía sigue vivo, intacto, el delirio de una fibra íntima
que fue rozada sutilmente por su naufragio.
El cuerpo ya no es balsa, el puerto de ésta vida ha quedado abandonado.
Sólo quedan rondando los espectros, acompañándome en un camino desandado.
El exilio de mí misma, en un mundo de sentimientos oxidados.
No, ni el miedo se quedó...


jueves, 4 de septiembre de 2014

Podremos inventarnos y dejarnos vencer por la resistencia. 
Aún así, hay verdades que se escapan y no se nombran. 
Están en la carne, en-el-entre que se construye en presencia del otro.
Tejido conectivo, energías que confluyen. 
Más allá, mucho más acá de cualquier pantalla...



4 de octubre del 2019