miércoles, 1 de noviembre de 2017





El aire lleno de velos.
Capas como filtros.
Láminas
que se tocan,
se trastocan,
se mezclan,
se funden,
me confunden.
Abre la boca
y sólo salen peces de colores,
caen al suelo
que en ese instante
se convierte en agua para recibirlos.
Cae uno,
cae otro,
caen diez,
caen mil.
Consecutivamente.
Entran y se hunden,
perfectamente
en un círculo resonante,
se vuelve infinito.
Sube a su torre blanca,
parecida a las escaleras
de un tobogán
o un trampolín.
Juega al filo
de líneas vertiginosas.
Abajo
el agua refleja al cielo
o son la misma cosa.
Allá
los peces brotan
y hacen trucos
mutando de sabores.
En un parpadear
también está en el agua.
En cada parpadear
ahora cambia de lugar,
con el rostro
lleno de paz,
como quien es de ahí,
como quien echa raíces
por donde va.

Las imágenes: Nicoletta Ceccoli




domingo, 1 de octubre de 2017



Son las cinco de la tarde de un jueves que podría ser cualquiera, de hecho un poco lo es, el otro poco lo despierta alguna mirada clave que se cruza por ahí.

El colectivo arranca y logro sentarme por suerte y rapidez en uno de los primeros asientos. Siempre me hicieron sentir que al ocuparlos tenía que estar en una constante atención y especie de debate moral para, llegado el caso, saber cuándo cederlo. Supongo que algo de eso me hace estar más alerta durante la hora y pico de viaje que acabo de emprender.

Parada a parada, el colectivo se llena de un flujo de hombres parecidos entre sí. Se llena al máximo y se orquesta una masa heterogénea que se mueve, se acomoda, se incomoda, se encastra y a su manera, es triste y es belleza.
Comparten íntimamente las falencias y el espacio. El peso del cansancio en los rostros, la risa resignada y la costumbre en sus espaldas. Las manos sucias y la piel ajetreada de un sol acumulado que les llenó de surcos la cara.
Sus edades son variadas, pero conforman un mismo tiempo uniforme, constante. Cada vez son más y entre ellos buscan amoldarse, apretarse, hacer huecos en el colapso, aguantando la expansión, reteniendo los huesos y la respiración, para que ninguno quede abajo.
De vez en cuando, alguno larga un quejido de haber estado vaya a saber cuántas horas trabajando, resistiendo, doblegando.

Quiero darle el asiento al del suspiro, o al de los ojos grises que debe tener la edad de mi abuelo, o al que llegue a sentarse primero. Son muchos y no puedo elegir, no quiero que se siente uno, quiero que se sienten todos. Al que se lo ofrezca puedo herirlo en su única gloria de fortaleza pública. A mí no me importa, pero a él, es probable que sí.

Bueno, me quedo, si me animo lo ofrezco.
Estaría bien si cada persona luego de un rato de estar sentada, cediera su asiento, turnarse. Sería como democratizar la comodidad. No, estaría bien que todxs podamos viajar sentadxs como corresponde. No, estaría bien que deje estas conjeturas miserables de mundos ideales, por el sólo hecho de ir sentada y sentirme culpable por eso y por todo lo que describí antes.

No, no animo. Me disminuí y no por ellos, por mí. Por esa ventana que me muestra un lugar externo, por esas cadenas que me hacen resignar hasta el intento. Por esa avalancha que sobrepasa las intenciones y me deja un zumbido permanente, por este cachetazo cotidiano que realza y concreta la paradoja viviente: Una aparente inacción que busca realizarse constantemente.
¿Cómo no hacerlo?

La imagen: 'Manifestación'- Antonio Berni



miércoles, 27 de septiembre de 2017

PARA PERDER LA COSTUMBRE



Lo admito: tengo una particular fascinación por los detalles, por los pequeños gestos y atisbos.
Tomo las pistas, poso en ellas la lupa, busco ver más allá de lo que dicen y demuestran.
Cuando quiero acordar tengo que empezar a controlar la mirada, porque imagine usted que si el escudriñado lo advierte, ya no puedo espiar tranquila.
Ante el terror de ser descubierta en mi osadía, reprimo los movimientos, manejo los impulsos, me refreno.
Las muecas ¡cuidado con las muecas! ¡y con los ojos cuando miran de reojo! ¡las pestañas que aunque inmóviles, apuntan!
Los pies que no se encuentren todo el tiempo a su lado, tampoco que lo esquiven constantemente. Los brazos, las manos y el torso, los mantengo a una distancia prudente, que los abrazos aprieten lo suficiente.
Bien, tengo el cuerpo bajo control, mido los espacios, me muevo dócil, voy y vengo casi sin levantar sospechas.
Pero algo me delata y me desvela: se me vuelan las palabras, no emito sonido y si lo hago ¡siento que grito!
Ni siquiera puedo describir como percibo caer por dentro, en ese instante mudo, todas las armaduras y estrategias.
Hablar no puede ser tan difícil, pienso.
Vamos, decir algo ocurrente, un disparador interesante... ¿hacer una pregunta, un chiste o un comentario certero? ¡¿cómo saberlo si no manejo el lenguaje?! 

Y ya sin salida, cuanto más me esmero, menos hablo y más me vendo. 
Presa de mi propias reglas, dejo que el cansancio haga lo suyo y delator, suelte mis detalles: como quien pasa un papel por debajo de la mesa, como quien larga una risa perdida sin dirección aparente, como sin querer queriendo en el intervalo silencioso, se encuentren con su lupa y este juego cómplice, se abra nuevamente.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

No seas trágicx, se mágicx




Me gusta ver magia en las personas.
Me gusta mirar en la magia de las personas.
Posarme un rato, recorrerla,
jugar a percibirla con todos y cada uno de los sentidos.
No me importa mucho su faceta utilitaria, aunque venga por añadidura.
A mí me gusta encontrarles la magia, fomentarles la magia.
Ir por la vida rastreando el tesoro
y con una linterna apuntar al pecho o a una rodilla,
a los ojos o a las pantorrillas y exclamar:

- ¡Oiga usted! ¡No se haga el distraído, ahí tiene una magia!
   Aliméntela, cuídela, compártala,
   úsela para crear, recrear, co-crear.
   Úsela de luz para iluminar otras magias.
   Difunda su magia, póngala a correr.
   Póngale formas: algunas momentáneas, otras duraderas.
   ¡Viva su magia! ¡Mezcle su magia con otras magias!
   ¡Haga de su magia una magia mayor!

Inspira, inspirar la magia.
Ahí es donde lo utilitario no tiene cuestionamiento.
Ahí la causa y fundamento, ahí mismo la consecuencia.
En los períodos de sequía salga a buscar magias,
para nutrirse, para llenar de agua el pozo y hacer de la magia, la metáfora.
Me gustan los buscadores de magia.
Me gustan los magos y las magas.
Me gustan las personas mágicas.
Me gustan las personas magia.

miércoles, 12 de julio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

Como animal herido deambulé por la ciudad de los sentidos perdidos.
Me golpeó la cara el rumor hostil de los sin amores y los desamorados.
Todo lo grande responde a lo ínfimo, pienso. Mientras siento que respondo a nada.
La melancolía me punza, para hacerme saber que todavía queda un resto, que todavía recuerda, que esa nada es sólo la negación de lo que tiene nombre y enmudezco.
La indiferencia silenciosa, tortuosa, violenta y destructiva. Horadando los órganos, haciendo nudos por ahí.
¿Quién va a nombrar los actos más desgraciados, quién va a hablar sobre milagros?

Pero es nada, soy nada, busco ser nada y en el despojo la tristeza se vuelve hielo y ya no siento más que mi cuerpo anestesiado de todo, inmerso en nada. Se abren los interrogantes, certeros, precisos, justos. Ninguna respuesta alcanza, porque dependen de un tiempo que desconozco. Mientras tanto, transcurro los días, a veces con la nostalgia, a veces con la firmeza de mis pies en la tierra que me hace crecer. Trazando un camino que lleva y viaja más lejos de lo que hoy me animo a ver.

Entre las formas, deformo el pasado y construyo un hoy, libre de toda pretensión.



miércoles, 7 de junio de 2017

El cuerpo se trasluce en mil maravillas,
a la luz de la magnitud de las formas submarinas.
La potencia de un fluir pausado y a veces frenético.
Tiempo, espacio; lo versátil.

martes, 4 de abril de 2017



La mañana despertó con olor a algodón
Y las melodías de su guitarra son corazón
Tenemos los ojos pegados de sueños submarinos
Y la boca enredada de nuevos caminos

Se cuelan tan sutiles las palabras
que el viento danza para ellas
Los sentidos confundidos se abrazan
hacen el amor jugando a ser estrellas

Los relojes son burlados por peces insurrectos
que navegan entre mi vientre y tu pelo
El aire gris nos envuelve de humedad
y sobre las sábanas inventamos otra realidad






miércoles, 29 de marzo de 2017


Tengo sueño
Tener sueño es desear dormir
Desear dormir significa estar desnuda en el submundo de la irrealidad
Estar desnuda se dibuja con tus dedos, que definen y repasan las líneas de la finita carne débil
Tus dedos son el principio de un conocimiento ciego y un amor mago

El principio es acá y todo el tiempo
El tiempo es una extensión que sondeamos con el movimiento
Y el movimiento un estado permanente que elegimos para vivir en el presente
Presente es el instante
El instante es ahora
Ahora es libertad

domingo, 19 de marzo de 2017


Integro hacia mí los costados incorrectos,
para renacer y abrazar la incertidumbre del despojo.
Mounstruoso titilar que pretende ser imprescindible.
Te abandono ropa vieja, porque tu peso entorpece mi andar
La liberación más hermosa es la que puedo regalarme
y sobre la confianza en cada ser que amo como espejo,
descubro la trascendencia refutando la cronología arbitraria del tiempo.
Y una vez más se enciende mi mirada, al descubrirme sorpresivamente viva
Intensamente despierta, asombrosamente perceptiva.
Grandeza de la inmensidad ante los hábitos inocentes.

Flujo sonoro
electromagnetismo
simultaneidad
sutilidad
amorosidad
vitalidad
hoy, ahora, acá

jueves, 16 de marzo de 2017


Obstinación a un presente ineludible,
manifiesto certero de la oscuridad.
Luz que al fondo resplandece,
potencia súbita de la sororidad.
Pájaros con sus alas golpeteando,
cantan al aire generosidad.

Cuando duermas
al filo del abismo
sediento de soledad,
el amor aunque muy ridículo
es lo único que te hará saltar.



martes, 24 de enero de 2017



Una abstracción resonante, brota y expande la luz.

Momento perfecto, incapturable sentido de ser y estar.

Universo, Multiverso






Se perdía con tanta facilidad... era imposible imaginar que dentro suyo residía la guía.
Sumergida en los pasillos subterráneos, donde volar es cuestión de invocar al viento.
Los planos caprichosos del tiempo y un espacio jugando a moverse sobre nosotros.
Y los cuerpos: la maravilla de la creación.




miércoles, 18 de enero de 2017

NEBULOSA VIOLETA



Rojo y azulino
Melodías acariciando el aire burlón de las coincidencias
El camino de vuelta, la memoria de los instantes azarosos
El tiempo tan hermosamente incierto y certero hasta el desparpajo
Un giro perfecto y los puntos de intersección
Lo que cruza y atraviesa las fronteras siendo existencia
Transmutación

4 de octubre del 2019