jueves, 31 de julio de 2014

Esto no es libertad.

Esto no es libertad.
No puedo decidir, porque no quiero nada de lo que tengo para elegir.
Sólo busco los pequeños instantes donde desnudar mi alma
y compartir mi atormentado mundo.
Mi libertad consiste en construir puentes, 
cruzarlos infinitas veces buscando aquello tan difícil de encontrar.
Mi libertad no es capricho ni necedad. 
Mi libertad es elegir y dar prioridad  a lo que llena de sentidos mis días.
Mi libertad es amar y quedarme donde puedo ser yo sin simular.
Sólo puedo ser libre despojándome de toda coraza, y eso pasaba en tu compañía.
Ahora, en esta ausencia, no tengo donde abrir mi pecho.
Me apago y me pierdo en esta celda de castigo que no comprendo.


Me dejaste sola y sin libertad.



martes, 29 de julio de 2014

Las manos cada vez más lánguidas, no pueden atajar el desborde de sentimientos pujantes. 
Se escapan por cada uno de los poros que conforman su consumido cuerpo.
Aquello que sale muere al salir y en el mismo instante, por dentro, vuelve a resurgir.
Ya no hay sitio donde volcarse y dejar expuesto lo que sólo una vez salió a luz.
Tampoco hay encuentros donde encontrarse, ni lugar para quitarse las máscaras y dejarse ver.
Metástasis de olvido, proliferación constante del olvido.
Repulsión de olvido, incapacidad de olvido.
No está aferrada, está enquistada.
Se enquistó en sí misma y en todo su dolor.
A vuelto a ser niña y piensa en volar...

jueves, 24 de julio de 2014

¿Qué es fallecer, más allá del aire que se desprende, de la materia pudriéndose?
Qué es perecer, sino el fuego consumiéndose en sí mismo, 
las frases perdiendo sus sentidos primeros, 
los sentimientos quedando sin referente, 
las almas huérfanas de hambre y sed.
Los recuerdos como espejismos,
los pájaros sin alas, el agua sin tener hacia dónde correr.
La danza sin objetivos, la ceguera de la inercia,
la falsa libertad carente de autonomía, el vuelo sin placer.

Creía que no se podía morir de amor. 
Pero resultó la muerte, tener infinitas formas. 
Aún cuando se respira en aparente vitalidad.




miércoles, 23 de julio de 2014

(Si al menos eso pudiera...)

Todos los rostros propios y ajenos me aburren.
Transito las horas como si no fueran mías; es que realmente no lo son.
No soy dueña de ningún tiempo.

Camino distante respecto a lo que me rodea, como si los viera por fuera.
Acreciento en cada paso el desinterés por aquellas luces que van y vienen, 
por los pequeños sonidos lejanos que no hacen más que perderse.

Me escondo cada vez más en un silencio que me aturde.

Formulo un sinfín de preguntas, respuestas, frases, sentimientos. 
Todo se enreda y se parece a nada. 

Descarto un sinfín de preguntas, respuestas, frases, sentimientos. 
Está todo enredado, se volvió nada.

Mis palabras son de una pobreza tan grande que sólo sé repetirme.
Mis actos son de una pobreza tan grande que siempre vuelvo al mismo lugar.

Es enorme el hastío de volver una y otra vez a guardar todo en un rincón del olvido.

(Si al menos eso pudiera...)

lunes, 21 de julio de 2014

En mi sangre II

Le hablo desde la más íntima soledad.
Si supieran cuántos desvelos le he dedicado a imaginar su voz.
Si tan sólo pudiera tener un momento para reconstruir algo en las ruinas de mi vida.
No dudaría en llamarlo, 
en pedirle que no suelte mi mano, 
que no vuele a otros mundos sin llevarme como lo hizo antes.
Tantas veces fantasee en irme tras su compañía... 
Emprender ese viaje hacia la nada, 
donde todo es calma...
Me pregunto incansablemente que me diría, 
que verían sus ojos en los míos, 
como sería un abrazo suyo protegiéndome.
Siempre será la incógnita más preciada, 
la pieza fantasma de mi identidad. 
Aquel tesoro inconcluso que nadie más que yo, comprenderá.

jueves, 17 de julio de 2014

Dejenmé.

Busco placeres tan pequeños... 
Se vuelven imposibles retener. 
Tan pequeños...
Terminan por perderse entre mis débiles manos.
Todos han dejado huella. 
Han empapado mi piel. 
Se han hecho carne de mi carne.
Espero al viento rozar mi cuello.
Mientras, las palabras ajenas entran y salen 
en un vaivén donde nada puedo comprender.
Todos los idiomas me resultan distantes.
Cada vocablo que llega a mis oídos, 
no es más que un murmullo vacío que me aburre.
No entiendo de miradas, 
de sonrisas, 
de penas.
No he aprendido a hablar, 
tampoco a callar.

No he aprendido nada...



Dejenmé.

Busco placeres tan pequeños... 
Se vuelven imposibles retener. 
Tan pequeños...
Terminan por perderse entre mis débiles manos.
Todos han dejado huella. 
Han empapado mi piel. 
Se han hecho carne de mi carne.
Espero al viento rozar mi cuello.
Mientras, las palabras ajenas entran y salen 
en un vaivén donde nada puedo comprender.
Todos los idiomas me resultan distantes.
Cada vocablo que llega a mis oídos, 
no es más que un murmullo vacío que me aburre.
No entiendo de miradas, 
de sonrisas, 
de penas.
No he aprendido a hablar, 
tampoco a callar.

No he aprendido nada...



martes, 15 de julio de 2014

Es respirar, contar cada paso y mirar de frente al sol.
Seguir el vuelo de los pájaros hasta no distinguirlos en el horizonte.
Abrir mi cama vacía y entre las sombras construir un espacio.
Pliegue sobre pliegue, rastros sobre restos. 
Arrugas, frío y sudor.
Conjunciones infinitas.
Es provocar el movimiento en cada partícula.
Disgregando, construyendo.

Todo descarto, a todo vuelvo.



martes, 8 de julio de 2014

En este intento absurdo por no nombrarte

Como si sólo se nombrara con palabras.
No hago más que gritar su nombre en mis ojos nublados, 
con mi piel hecha jirones degarrándose en cada segundo que pasa sin tocarlo.
Ojalá pudiera decir algo concreto, tener una idea clara y proyectar mis sentimientos sin lastimar.
Quisiera, me recuerde con la dosis de vida que me ha dado.
Justo en el punto de inflexión provocado por su aparición, quedando eternamente acompañando mi desenlace.
No hay decisiones, ni voluntades, hay algo mucho más grande que me trasciende, es por lo único que puedo afirmar hoy, me guste o no, que estoy viva. 
Hasta en la manera de dolerme ha sido lo mejor.

viernes, 4 de julio de 2014

La esperanza es mi peor veneno.
Todavía no entiendo como llegué hasta aquí.
Todavía no entiendo como puse tanto empeño en creer.
Cuando la vida me dijo a gritos que no tenía sentido, 
seguí ciegamente para estrellarme con todas mis fuerzas contra el vacío.
Y ahora, intento arrancar uno por uno los restos de la nada.
Ahora, en estos minutos, en estos segundos de cruel agonía,
sólo tengo un deseo y es no sentir.

4 de octubre del 2019