miércoles, 19 de noviembre de 2014

Un día, todos los días...

Un día te estalla la vida en las manos. 
Vislumbras la novedad: como un necio dedicaste el tiempo a buscar problemas en las consecuencias. 
Cada vez me convenzo más: no existe tal voluntad al cambio, existen sucesos que te arrastran. 
Tampoco es fortaleza, es pura debilidad.

viernes, 14 de noviembre de 2014


"Hacer el amor" es una frase redundante. El amor es verbo. El resto son excusas y ornamentos.

Las horas pasaban sobre ella como años.
A cada paso, podía prescindir de algo más.
¿Acaso no es ese el testimonio más fiel de la vejez?
¿Cuánto despojo puede aguantar el alma?
¿Cuántas máscaras seremos capaces de desintegrar?
¿Cuántas banderas iremos a quemar?
Ella está llegando más allá de la orilla.
Ella desconoce el límite del mar...







Hay días...


Hay días en los que me levanto con una fuerza indestructible y veo todo con claridad. Tengo la verdad en mis manos y las visiones precisas, sé dónde voy y nada quiebra mi paz.
Hay días en los que me invade la carne entera una duda insoportable, un acertijo sin solución alguna. Los caminos se desdibujan y los grandes sentidos formulados caen por su propio peso.
Hay otros días como hoy, en los que sólo transito. Con las verdades pegadas a las dudas, con los caminos y los acertijos guardados en el bolsillo. La madrugada me encuentra llena de diálogos e infinitas respuestas que construyo y destruyo, que hago y deshago como un juego sin fin. Son mis días preferidos, porque en ellos siento la vida mutar por mi espalda, porque en ellos me siento mortal y un poco más auténtica, porque en ellos puedo crear...

domingo, 2 de noviembre de 2014

Fragmentos de un encuentro

Son días intensos. 
Los transito con asombrosa calma, como si tuviera la certeza de que el universo estuviera confabulando a mi favor. 
No es una fe esotérica, es algo más fuerte, más palpable. 
Es paz interna, degusto las sensaciones con aceptación. 
Me pierdo y me encuentro pensando, buscando, observando a los otros, aprendiendo de sus gestos, escuchando algo más que sus palabras...
El silencio es hoy mi mayor compañía.
A veces me entristece un poco, pero en general me sirve para escucharme y eso lo necesito... Aceptarme, aceptar a los otros, aceptar las debilidades y encontrar en ellas una belleza singular... 
Aceptar la incertidumbre y transitarla con calma, aprendiendo de todo lo que nos da ese no-saber-cómo-ni-a-dónde. 
Encuentro mi esencia ahí, en esa búsqueda.
Cómo si todos estos años me hubiera dedicado a negar una parte mía que puja por salir, que lo logra: me sale por los poros. 
Dejo que suceda, me dejo ir. 
Acepto, me acepto...



4 de octubre del 2019