domingo, 21 de julio de 2019

Para dejar que la flor me explique

Laberintos de los años pasados,
senderos de una selva brasileña,
Quién sabe al llamado de qué respondían aquellos andares
La fascinación con la naturaleza de mis pasos
El juicio es la carga más insoportable
El castigo mental que te paraliza porque siempre estás mal o cerca de estarlo por una cosa o por retrasos.
El veneno del bien y el mal.
La (lo)cura del bien y el mal.

¿Qué sucede cuando juego con responsabilidad?
Siendo libre de verdad,
dialogando a tu inconsciente,
registrando lo presente,
conectando con la  fuente.
Parece simple, parece urgente,
es tan frágil como una burbuja de detergente.
Hoy quiero un abrazo,
ahora quiero un abrazo,
el corazón me late más fuerte de solo pensarlo,
si vos pensabas que creías que estabas grave,
doy mi reino por beso de regalo.
Después de tanta cursileria vuelvo al verdadero relato,
quiero un poco de mimos, amor del piola, esos que te sacuden y no te dejan tan en bolas.
Con esto me despido, yo lo siento como un vivo,
es parte sustancial hacerte el tiempo a disfrutar,
darte el tierno momento de alimentar tu arte con libertad,
danzar, escribir, poetizar, crear.

Algunos animales buscan su lugar para morir
Creo en los rituales instintivos,
en momentos de retiro 
Morir merece su lugar, 
espacio y tiempo

Amo el silencio de palabras y pensamientos, 
el sonido y el contacto del viento fresco
La belleza de las flores, 
la danza de los pájaros, 
la agilidad de los gatos, 
la templanza de la tierra

Tracción del invierno en las piernas .



 










Es el sueño 
de las escaleras a oscuras, 
donde las manos me guían. 
Llego al lugar, 
estoy sola. 
Abro los ojos. 
Vuelvo. 
Veo. 

4 de octubre del 2019