Del otro lado del miedo,
no hay excusas a tu encuentro
Más allá del abismo,
el aburrimiento de lo ordinario
La mente no me deja vomitar
Retiene el caos, sostiene una cordura que entumece la carne de forma intrincada
Me duele en el punto de fuga que significa el abandono, un nudo de cicatriz,
una marca de la herida con la que se convive
¿Qué harías del otro lado del miedo?
¿Quién serías si no existiera el abandono?
A veces sólo quiero descansar de la hostilidad humana
Muchas estructuras buscan apagar tu llama,
hay quienes quieren alimentarse de ahogarte
¿Dónde encontrás la seguridad?
¿Cuánto crees que controlas?
¿Cuánto te permitis el descontrol que sos?
Nuestra mente es tan limitada como el cuerpo y el espíritu
Convertimos discursos en verdad, falso regocijo
El juego de las infancias, nos muestra las libertades que cedimos por ser funcionales y pertenecer
¿Cuál es esa comodidad que te mantiene reprimidx?Hacer hueco entre la hierba, entre los brazos y el torso, entre el cuello y la remera, entre el colchón y las sábanas, entre gestos y palabras.
Duele tanto huir como permanecer.
No tenemos garantías, ni fórmulas, ni recetas.
No hay verdad única que nos contenga
El veneno es fácil de consumir, nos justifica y embelesa
El mundo no nos necesita, la naturaleza es la potencia
¿Cuánta libertad sos capaz de soportar?
lunes, 9 de diciembre de 2019
domingo, 21 de julio de 2019
Para dejar que la flor me explique
Laberintos de los años pasados,
senderos de una selva brasileña,
Quién sabe al llamado de qué respondían aquellos andares
La fascinación con la naturaleza de mis pasos
El juicio es la carga más insoportable
El castigo mental que te paraliza porque siempre estás mal o cerca de estarlo por una cosa o por retrasos.
El veneno del bien y el mal.
La (lo)cura del bien y el mal.
¿Qué sucede cuando juego con responsabilidad?
Siendo libre de verdad,
dialogando a tu inconsciente,
registrando lo presente,
conectando con la fuente.
Parece simple, parece urgente,
es tan frágil como una burbuja de detergente.
Hoy quiero un abrazo,
ahora quiero un abrazo,
el corazón me late más fuerte de solo pensarlo,
si vos pensabas que creías que estabas grave,
doy mi reino por beso de regalo.
Después de tanta cursileria vuelvo al verdadero relato,
quiero un poco de mimos, amor del piola, esos que te sacuden y no te dejan tan en bolas.
Con esto me despido, yo lo siento como un vivo,
es parte sustancial hacerte el tiempo a disfrutar,
darte el tierno momento de alimentar tu arte con libertad,
danzar, escribir, poetizar, crear.
Laberintos de los años pasados,
senderos de una selva brasileña,
Quién sabe al llamado de qué respondían aquellos andares
La fascinación con la naturaleza de mis pasos
El juicio es la carga más insoportable
El castigo mental que te paraliza porque siempre estás mal o cerca de estarlo por una cosa o por retrasos.
El veneno del bien y el mal.
La (lo)cura del bien y el mal.
¿Qué sucede cuando juego con responsabilidad?
Siendo libre de verdad,
dialogando a tu inconsciente,
registrando lo presente,
conectando con la fuente.
Parece simple, parece urgente,
es tan frágil como una burbuja de detergente.
Hoy quiero un abrazo,
ahora quiero un abrazo,
el corazón me late más fuerte de solo pensarlo,
si vos pensabas que creías que estabas grave,
doy mi reino por beso de regalo.
Después de tanta cursileria vuelvo al verdadero relato,
quiero un poco de mimos, amor del piola, esos que te sacuden y no te dejan tan en bolas.
Con esto me despido, yo lo siento como un vivo,
es parte sustancial hacerte el tiempo a disfrutar,
darte el tierno momento de alimentar tu arte con libertad,
danzar, escribir, poetizar, crear.
Algunos animales buscan su lugar para morir
Creo en los rituales instintivos,
en momentos de retiro
Morir merece su lugar,
espacio y tiempo
Amo el silencio de palabras y pensamientos,
el sonido y el contacto del viento fresco
La belleza de las flores,
la danza de los pájaros,
la agilidad de los gatos,
la templanza de la tierra
Tracción del invierno en las piernas .
viernes, 28 de junio de 2019
Otra vez deambulo sobre caminos de tierra entre descampados.
Cuelgo agarrada de tu cuello.
Tenés el cuerpo tieso, no querés sentirme.
Huelo tu piel, tenés olor a humo.
Cierro los ojos y me acomodo.
Mi boca busca instintivamente tu boca, tu mentón viene y se va casi por error, nos rozamos con el aliento.
No logro descifrarte, otra vez.
Sos un sueño en loop.
Intento explicarte que esto,
hay que cortarlo, terminar.
Tu imagen se fijó en un lugar.
Estás inmóvil, pero te deslizas en el espacio, más lento que el tiempo.
Tenés los ojos fijos hacia adelante,
tanto que si te miro mucho, me das miedo.
Por lo general no hablás en tus apariciones.
La última vez sólo dijiste 'amiga'.
Era la única palabra que deseaba no escuchar, tal vez lo sabía(mos).
Ahora no se qué te pasa.
Andás agitado, apurado, movedizo.
Algo te despertó un nervio y tiras algunos movimientos todavía sin sentido.
Yo empecé a caminar las calles sin esperar que digas algo, sin esperanza después de la palabra indeseada.
Claro, es eso: nuestros deseos se están chocando.
Así de simple.
No hay culpa,
no hay error.
Cuelgo agarrada de tu cuello.
Tenés el cuerpo tieso, no querés sentirme.
Huelo tu piel, tenés olor a humo.
Cierro los ojos y me acomodo.
Mi boca busca instintivamente tu boca, tu mentón viene y se va casi por error, nos rozamos con el aliento.
No logro descifrarte, otra vez.
Sos un sueño en loop.
Intento explicarte que esto,
hay que cortarlo, terminar.
Tu imagen se fijó en un lugar.
Estás inmóvil, pero te deslizas en el espacio, más lento que el tiempo.
Tenés los ojos fijos hacia adelante,
tanto que si te miro mucho, me das miedo.
Por lo general no hablás en tus apariciones.
La última vez sólo dijiste 'amiga'.
Era la única palabra que deseaba no escuchar, tal vez lo sabía(mos).
Ahora no se qué te pasa.
Andás agitado, apurado, movedizo.
Algo te despertó un nervio y tiras algunos movimientos todavía sin sentido.
Yo empecé a caminar las calles sin esperar que digas algo, sin esperanza después de la palabra indeseada.
Claro, es eso: nuestros deseos se están chocando.
Así de simple.
No hay culpa,
no hay error.
lunes, 27 de mayo de 2019
Es de noche hace largo rato,
deambular por los viejos hogares
se volvió circuito.
Bajo una extensa escalera,
decenas de manos me esperan,
recorren mi cuerpo,
sostienen los pasos que doy
haciendo de ojos,
porque ahora sólo puedo mirar hacia adentro.
El vértigo se integra y tranquilo,
se convierte en suspensión.
Vuelco la visión hacia afuera,
entre calles de tierra deshabitadas
me dejo lejos y solitaria.
Siento más frío y despojo que miedo.
Muchas veces se pegan
y parecen la misma cosa.
Acercar y abrir el cuerpo al espacio externo.
Adentro le hice trincheras.
Desde los recovecos envío señales,
tomo aire, hago una puerta.
deambular por los viejos hogares
se volvió circuito.
Bajo una extensa escalera,
decenas de manos me esperan,
recorren mi cuerpo,
sostienen los pasos que doy
haciendo de ojos,
porque ahora sólo puedo mirar hacia adentro.
El vértigo se integra y tranquilo,
se convierte en suspensión.
Vuelco la visión hacia afuera,
entre calles de tierra deshabitadas
me dejo lejos y solitaria.
Siento más frío y despojo que miedo.
Muchas veces se pegan
y parecen la misma cosa.
Acercar y abrir el cuerpo al espacio externo.
Adentro le hice trincheras.
Desde los recovecos envío señales,
tomo aire, hago una puerta.
Puede ser más simple dejar a un lado los relatos que me cuentan.
Reinventar, correr los pensamientos vencidos.
Soltar las manos aferradas al pasado, a fantasías dañinas, al miedo aletargado de la soledad.
Adentro se pudrieron las memorias, implosionó el escondite interno, desbordó lo guardado, lo devorado.
Me vacío, lento, profundo,
agua putrefacta inunda la imaginación.
Lo estanco se remueve y veo uno tras otro los sueños del miedo morir a la luz del nuevo día.
Se cae el rencor, el temor, el dolor.
Reinventar, correr los pensamientos vencidos.
Soltar las manos aferradas al pasado, a fantasías dañinas, al miedo aletargado de la soledad.
Adentro se pudrieron las memorias, implosionó el escondite interno, desbordó lo guardado, lo devorado.
Me vacío, lento, profundo,
agua putrefacta inunda la imaginación.
Lo estanco se remueve y veo uno tras otro los sueños del miedo morir a la luz del nuevo día.
Se cae el rencor, el temor, el dolor.
miércoles, 8 de mayo de 2019
Construcción del equilibrio
Yo también me estoy curando del hambre de lo seguro.
Sigo al mareo para verme diferente
Puedo escucharme a cada instante,
mi único equilibrio es estar presente.
Aún en la ausencia,
aún cuando me desdoble.
Con las máscaras, en la simulacion,
ser consciente de las mentiras, del camuflaje.
Hasta que se caigan y se quiebren
una por una, las piezas, los recuerdos, las identidades, los venenos, las costumbres, el equilibrio del miedo, que te quiere fijo, rígido y sin movimiento.
(emoción = e-motion = en movimiento)
Sigo al mareo para verme diferente
Puedo escucharme a cada instante,
mi único equilibrio es estar presente.
Aún en la ausencia,
aún cuando me desdoble.
Con las máscaras, en la simulacion,
ser consciente de las mentiras, del camuflaje.
Hasta que se caigan y se quiebren
una por una, las piezas, los recuerdos, las identidades, los venenos, las costumbres, el equilibrio del miedo, que te quiere fijo, rígido y sin movimiento.
(emoción = e-motion = en movimiento)
domingo, 21 de abril de 2019
Justo cuando hacés lo que espero
Preciso instante de ver manifiesto lo que quiero
Confirmas todas mis afirmaciones: le temo al deseo
Momentos para los que me preparé sin sentir
Te usé para mi escena y me olvidé de verte
Reacción de un patrón que se está muriendo
Si me gustas y no
si me aburrís y no
igual
al final del día te besaría
Preciso instante de ver manifiesto lo que quiero
Confirmas todas mis afirmaciones: le temo al deseo
Momentos para los que me preparé sin sentir
Te usé para mi escena y me olvidé de verte
Reacción de un patrón que se está muriendo
Si me gustas y no
si me aburrís y no
igual
al final del día te besaría
Escondite
sólo me oculto de mi propia sombra
me persigo hasta confundirme,
embriaguez ansiosa
devorar recuerdos manipulados,
para no saberse sintiente
respirar hondo
hasta los huesos
hasta el sacro
hasta el pubis
soportar la sencillez hermosa
de matar toda fantasía
toda idea y agonía
(quiero estar cerca de tu cuerpo)
23 de febrero de 2019
Tengo una velocidad tan lúcida como desesperante.
Vos venís a tocarme los botones, por momentos el eject.
Me figuro en mil situaciones y posibilidades simultáneas.
Me mareo cuando tengo que elegir,
pensar en quedarme sin ahogarme, sin vaciarme.
Una comunidad en el morro, recuerdo sin imágenes.
Encuentro y reencuentro a la novedad de la potencia que somos juntes.
Descarga eléctrica, excusas que nos comuniquen.
Reacción química, el magnetismo y la transformación.
Me hacés explosión.
Cuando te adivino me pongo mística y melosa,
cuando te pienso también.
Cuando te vivo puedo estar o no tranquila, siempre encendida.
Pensé en dejar de escribirte (como estrategia),
pero lo necesito para aprenderme
y canalizar los besos y las caricias,
para hacer de la libido sin lugar,
una creación que te toque en mi imaginación.
Sería vergonzante como liberador que leyeras estas palabras
y sepas del juego caprichoso con algo de inocencia y obsesión
en el que me encuentro divagando desandando el temor.
(El miedo es a mi propia percepción. Cuando intento racionalizarla, ponerle lógicas cuantitativas, comparativas. A veces no soporto el silencio y la quietud. Quiero soltar todos los fantasmas que habitan en la nuca y me patean la espalda.)
Vos venís a tocarme los botones, por momentos el eject.
Me figuro en mil situaciones y posibilidades simultáneas.
Me mareo cuando tengo que elegir,
pensar en quedarme sin ahogarme, sin vaciarme.
Una comunidad en el morro, recuerdo sin imágenes.
Encuentro y reencuentro a la novedad de la potencia que somos juntes.
Descarga eléctrica, excusas que nos comuniquen.
Reacción química, el magnetismo y la transformación.
Me hacés explosión.
Cuando te adivino me pongo mística y melosa,
cuando te pienso también.
Cuando te vivo puedo estar o no tranquila, siempre encendida.
Pensé en dejar de escribirte (como estrategia),
pero lo necesito para aprenderme
y canalizar los besos y las caricias,
para hacer de la libido sin lugar,
una creación que te toque en mi imaginación.
Sería vergonzante como liberador que leyeras estas palabras
y sepas del juego caprichoso con algo de inocencia y obsesión
en el que me encuentro divagando desandando el temor.
(El miedo es a mi propia percepción. Cuando intento racionalizarla, ponerle lógicas cuantitativas, comparativas. A veces no soporto el silencio y la quietud. Quiero soltar todos los fantasmas que habitan en la nuca y me patean la espalda.)
sábado, 19 de enero de 2019
Vitoria viajando
"El viaje es siempre para adentro.
Bienvenid@ a bordo!"
Hoy me levanté pensando en escribir.
Me senté y me dí cuenta que quería decir más de lo que sucede o simplemente, lo que sucede, excede cualquier conjunto de palabras.
Aún así insisto.
Creo en la magia de las palabras.
Me encuentro con vos por todos lados.
Hace rato no te busco, ni te evito.
Igual te encuentro por todos lados.
Hay relaciones que son mías,
como el fuego, los tambores,
la tierra, el cuerpo, los árboles.
Mi memoria, mi deseo.
Admito que muchas veces
recurro al recuerdo
al invento de algo que no sucedió.
Otras veces estoy viajando
y aparecen distintos carteles con tu nombre.
De golpe, en cualquier lado,
sin lógica lineal,
me los choco, se interponen,
me interpelan, se ríen.
Imagino de hecho tu rostro
riéndose del absurdo de estar en cualquier lado
viendo carteles con tu nombre.
La flasho no te voy a mentir,
hasta fantaseo con la idea de saber
si en ese instante preciso del encuentro con el cartel,
vos estarás pensando en mí o algo así,
chocandote algo que me recuerde,
por qué no un cartel con mi nombre.
Sí, es raro lo que pienso
y parece un poco obsesiva la idea,
pero a veces sucede
y ahí no entiendo nada.
Cuando es real, cuando de verdad sucede, me perturba un poco más.
Es muy difícil vivir con el miedo al propio deseo.
Difícil y un embole.
Te extraño un poco
o extraño la sensación de tener tu cuerpo cerca,
que es distinta a tener cerca otros cuerpos.
No quiero cambiarte nada,
quiero estar cerca tuyo,
sintiendo la vertiginosidad del cosquilleo interno.
Que sean tus brazos las ramas enredadas que tocan el cielo.
Me llaman los tambores a encenderme el fuego del centro.
Estrella amarilla autoexistente,
que brillen tus días,
los de los pies besando la tierra,
sucios y callosos de tanto andar, bailar, buscar.
Me llaman los ancestros
a vivirme el agua del pecho
para dejarme fluir y dar saltos
al vacío, al encuentro,
a escurrirme, a encauzarme.
Me llaman a la potencia,
al misterio de no saber,
a la osadía de hacer visible lo negado,
a perderle el miedo al deseo.
A estar.
15 de enero de 2019
Los verdes son vívidos
el follaje es tupido
La tierra mansa y fértil.
Humedad y sonido constante
del agua golpeteando las chapas.
El silencio de la soledad
escucha lo interno,
revuelve recuerdos, actualiza,
desanda la memoria,
sintoniza la calma,
la no respuesta,
la llegada al espacio nuevo.
Hay una fiera dentro mío
Salvaje, vital, hambrienta,
sabia, rebelde, miedosa, alerta.
Rastreo tu olor por toda la casa
Busco saberte, adivinarte, acercarte.
Me busco laberinto,
entre lo que siento, pienso, digo, vivo.
Entre deseos, ropa, papeles, ollas, cubiertos,
piedras, árboles, telarañas, pelos, sábanas.
Te recreo y no te veo
Te hago a mi gusto y ya no sos
No te recuerdo, te invento
Y esa es la melancolía
El magnetismo me seduce
Y me encuentro amando
más al escenario que a vos
O sos el escenario
O soy yo
Tengo mis secretos escondidos
Sé las cosas antes que sucedan
Pero no es magia
Magia son los cuerpos dandosé
Magia es el cosquilleo interno
Magia es el tiempo trastocado por la piel
Magia es la naturaleza toda
En su despliegue descomunal y armónico
Saber antes de sucederse es simplemente
Sentir la pulsión por nacerme
Parirme, tenerme, vivirme, amarme.
Si es una obsesión, entonces la sigo hasta agotarme.
El miedo a la obsesión, es peor que la obsesión misma.
Hay un cotorrerío infernal, pero desde tu habitación no se escucha.
Ahí adentro hay magia, hay rincones que parecen un templo sagrado y reconozco que hay rincones tuyos así: sagrados.
Lo que acepto y me gusta de mí, lo veo en vos y qué quilombo.
Estoy enamorada, como me enamoraba a los 15 pero con datos más contundentes.
Me gustas todo, menos cuando no me das bola. En realidad me gustas igual, pero quiero que me des bola.
Estar en esa de la bobera amorosa.
Con vos, con vos, con vos.
[encuentro signos por todos lados]
Que cada une hace lo que puede
lo que quiere, lo que elige.
Que cada lugar es único,
es una posibilidad entre tantas vertientes.
Que nadie puede juzgar tus decisiones,
ni tu cuerpo, ni tu mente.
Que para bailar, para danzar
hay que sentirse plenamente.
Conocer dónde está el impulso
que te mueve, que te habita,
que te despierta, que te enciende.
Bienvenid@ a bordo!"
Hoy me levanté pensando en escribir.
Me senté y me dí cuenta que quería decir más de lo que sucede o simplemente, lo que sucede, excede cualquier conjunto de palabras.
Aún así insisto.
Creo en la magia de las palabras.
Me encuentro con vos por todos lados.
Hace rato no te busco, ni te evito.
Igual te encuentro por todos lados.
Hay relaciones que son mías,
como el fuego, los tambores,
la tierra, el cuerpo, los árboles.
Mi memoria, mi deseo.
Admito que muchas veces
recurro al recuerdo
al invento de algo que no sucedió.
Otras veces estoy viajando
y aparecen distintos carteles con tu nombre.
De golpe, en cualquier lado,
sin lógica lineal,
me los choco, se interponen,
me interpelan, se ríen.
Imagino de hecho tu rostro
riéndose del absurdo de estar en cualquier lado
viendo carteles con tu nombre.
La flasho no te voy a mentir,
hasta fantaseo con la idea de saber
si en ese instante preciso del encuentro con el cartel,
vos estarás pensando en mí o algo así,
chocandote algo que me recuerde,
por qué no un cartel con mi nombre.
Sí, es raro lo que pienso
y parece un poco obsesiva la idea,
pero a veces sucede
y ahí no entiendo nada.
Cuando es real, cuando de verdad sucede, me perturba un poco más.
Es muy difícil vivir con el miedo al propio deseo.
Difícil y un embole.
Te extraño un poco
o extraño la sensación de tener tu cuerpo cerca,
que es distinta a tener cerca otros cuerpos.
No quiero cambiarte nada,
quiero estar cerca tuyo,
sintiendo la vertiginosidad del cosquilleo interno.
Que sean tus brazos las ramas enredadas que tocan el cielo.
Me llaman los tambores a encenderme el fuego del centro.
Estrella amarilla autoexistente,
que brillen tus días,
los de los pies besando la tierra,
sucios y callosos de tanto andar, bailar, buscar.
Me llaman los ancestros
a vivirme el agua del pecho
para dejarme fluir y dar saltos
al vacío, al encuentro,
a escurrirme, a encauzarme.
Me llaman a la potencia,
al misterio de no saber,
a la osadía de hacer visible lo negado,
a perderle el miedo al deseo.
A estar.
15 de enero de 2019
Los verdes son vívidos
el follaje es tupido
La tierra mansa y fértil.
Humedad y sonido constante
del agua golpeteando las chapas.
El silencio de la soledad
escucha lo interno,
revuelve recuerdos, actualiza,
desanda la memoria,
sintoniza la calma,
la no respuesta,
la llegada al espacio nuevo.
Hay una fiera dentro mío
Salvaje, vital, hambrienta,
sabia, rebelde, miedosa, alerta.
Rastreo tu olor por toda la casa
Busco saberte, adivinarte, acercarte.
Me busco laberinto,
entre lo que siento, pienso, digo, vivo.
Entre deseos, ropa, papeles, ollas, cubiertos,
piedras, árboles, telarañas, pelos, sábanas.
Te recreo y no te veo
Te hago a mi gusto y ya no sos
No te recuerdo, te invento
Y esa es la melancolía
El magnetismo me seduce
Y me encuentro amando
más al escenario que a vos
O sos el escenario
O soy yo
Tengo mis secretos escondidos
Sé las cosas antes que sucedan
Pero no es magia
Magia son los cuerpos dandosé
Magia es el cosquilleo interno
Magia es el tiempo trastocado por la piel
Magia es la naturaleza toda
En su despliegue descomunal y armónico
Saber antes de sucederse es simplemente
Sentir la pulsión por nacerme
Parirme, tenerme, vivirme, amarme.
Si es una obsesión, entonces la sigo hasta agotarme.
El miedo a la obsesión, es peor que la obsesión misma.
Hay un cotorrerío infernal, pero desde tu habitación no se escucha.
Ahí adentro hay magia, hay rincones que parecen un templo sagrado y reconozco que hay rincones tuyos así: sagrados.
Lo que acepto y me gusta de mí, lo veo en vos y qué quilombo.
Estoy enamorada, como me enamoraba a los 15 pero con datos más contundentes.
Me gustas todo, menos cuando no me das bola. En realidad me gustas igual, pero quiero que me des bola.
Estar en esa de la bobera amorosa.
Con vos, con vos, con vos.
[encuentro signos por todos lados]
Que cada une hace lo que puede
lo que quiere, lo que elige.
Que cada lugar es único,
es una posibilidad entre tantas vertientes.
Que nadie puede juzgar tus decisiones,
ni tu cuerpo, ni tu mente.
Que para bailar, para danzar
hay que sentirse plenamente.
Conocer dónde está el impulso
que te mueve, que te habita,
que te despierta, que te enciende.
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