lunes, 9 de diciembre de 2019

Del otro lado del miedo,
no hay excusas a tu encuentro
Más allá del abismo,
el aburrimiento de lo ordinario

La mente no me deja vomitar

Retiene el caos, sostiene una cordura que entumece la carne de forma intrincada

Me duele en el punto de fuga que significa el abandono, un nudo de cicatriz, 
una marca de la herida con la que se convive

¿Qué harías del otro lado del miedo?
¿Quién serías si no existiera el abandono?

A veces sólo quiero descansar de la hostilidad humana
Muchas estructuras buscan apagar tu llama, 
hay quienes quieren alimentarse de ahogarte

¿Dónde encontrás la seguridad?
¿Cuánto crees que controlas?
¿Cuánto te permitis el descontrol que sos?

Nuestra mente es tan limitada como el cuerpo y el espíritu
Convertimos discursos en verdad, falso regocijo
El juego de las infancias, nos muestra las libertades que cedimos por ser funcionales y pertenecer

¿Cuál es esa comodidad que te mantiene reprimidx?Hacer hueco entre la hierba, entre los brazos y el torso, entre el cuello y la remera, entre el colchón y las sábanas, entre gestos y palabras.

Duele tanto huir como permanecer.

No tenemos garantías, ni fórmulas, ni recetas.
No hay verdad única que nos contenga
El veneno es fácil de consumir, nos justifica y embelesa
El mundo no nos necesita, la naturaleza es la potencia

¿Cuánta libertad sos capaz de soportar?

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4 de octubre del 2019