La mañana despertó con olor a algodón
Y las melodías de su guitarra son corazón
Tenemos los ojos pegados de sueños submarinos
Y la boca enredada de nuevos caminos
Se cuelan tan sutiles las palabras
que el viento danza para ellas
Los sentidos confundidos se abrazan
hacen el amor jugando a ser estrellas
Los relojes son burlados por peces insurrectos
que navegan entre mi vientre y tu pelo
El aire gris nos envuelve de humedad
y sobre las sábanas inventamos otra realidad