lunes, 27 de mayo de 2019

Es de noche hace largo rato,
deambular por los viejos hogares
se volvió circuito.
Bajo una extensa escalera,
decenas de manos me esperan,
recorren mi cuerpo,
sostienen los pasos que doy
haciendo de ojos,
porque ahora sólo puedo mirar hacia adentro.
El vértigo se integra y tranquilo,
se convierte en suspensión.
Vuelco la visión hacia afuera,
entre calles de tierra deshabitadas
me dejo lejos y solitaria.
Siento más frío y despojo que miedo.
Muchas veces se pegan
y parecen la misma cosa.
Acercar y abrir el cuerpo al espacio externo.
Adentro le hice trincheras.
Desde los recovecos envío señales,
tomo aire, hago una puerta.

Puede ser más simple dejar a un lado los relatos que me cuentan.
Reinventar, correr los pensamientos vencidos.
Soltar las manos aferradas al pasado, a fantasías dañinas, al miedo aletargado de la soledad.
Adentro se pudrieron las memorias, implosionó el escondite interno, desbordó lo guardado, lo devorado.
Me vacío, lento, profundo,
agua putrefacta inunda la imaginación.
Lo estanco se remueve y veo uno tras otro los sueños del miedo morir a la luz del nuevo día.
Se cae el rencor, el temor, el dolor.

Plantar, sentir las raíces
Construir el hogar,
templo sagrado de cultivo y crecimiento
Energía potencial, manifiesta
Desenvuelvo,
construyo y descubro el devenir
Soy la sorpresa ante mí
Abrazo al misterio de los días
con el cuerpo mutante
Vive otro sentir

miércoles, 8 de mayo de 2019

Construcción del equilibrio

Yo también me estoy curando del hambre de lo seguro.
Sigo al mareo para verme diferente
Puedo escucharme a cada instante,
mi único equilibrio es estar presente.
Aún en la ausencia,
aún cuando me desdoble.
Con las máscaras, en la simulacion,
ser consciente de las mentiras, del camuflaje.
Hasta que se caigan y se quiebren
una por una, las piezas, los recuerdos, las identidades, los venenos, las costumbres, el equilibrio del miedo, que te quiere fijo, rígido y sin movimiento.

(emoción = e-motion = en movimiento)

4 de octubre del 2019