martes, 23 de julio de 2013

Buscaba entre sus muecas alguna absurda respuesta que me convenciera de algo.
Analizaba los gestos intentando remediar el límite que quizá nunca había existido.
Su presencia era tan calma que parecía no esforzarse y sin embargo lo lograba todo.
Eso me llenaba de celos de injusticia. Celos de nadie, de mi misma. 
Tan siniestra su mirada, fingiendo un desinterés que resultaba más creíble que lo anterior...
Voy reconstruyendo, armando y deshaciendo cada uno de los pensamientos que dejó traslucir. Laberíntico, enigmático.
Todo se resuelve y es mentira.

viernes, 19 de julio de 2013

Algo se ha quebrado. 
Busco ciegamente
con mis manos, 
con mi cuerpo entero. 
Cada astilla, cada pieza, cada compartimento, cada partícula. 
Junto todo, 
unión de forma sin forma. 
Todavía queda un resto, 
esperando...

miércoles, 10 de julio de 2013

Quizás el error más peligroso sea creer que me conoces lo suficiente, como para no descubrirme más...
Del autoconvencimiento a la necedad. De la necedad a la estupidez...
La angustia de sentirme incapaz y tener que desafiarme, siempre me va a atormentar. No importa nada de lo que me digan.
Esa situación me genera ese sentimiento, ese estado y sólo huyendo logro apaciguarlo...
Y ahora quiero huir y esconderme, donde nadie vea mi vergüenza. Donde nadie espere nada de mí...
Y no lo hago, ni siquiera puedo ser coherente con mi necesidad. Me impongo a ese enfrentamiento estúpido, donde pierdo una y otra vez.
Es en mi discurso, contradictorio, tonto e inútil donde pierdo todo mi sentido...
Ya no se para qué escribo, para qué traduzco mis pensamientos, para qué pienso.
Siempre me resultó incomodo que alguien viera algo bueno en mí.

4 de octubre del 2019