martes, 19 de agosto de 2014

La costumbre, extrañar.

Pienso antes de escribir y no escribo.
Cada palabra es un error.
No tengo que hacer esto, no tengo que hacer nada.
Pasa por encima, pisándome el vientre,
dejando surcos en mis mejillas.
En los movimientos sísmicos no hay calma.
Escucho: "va a pasar..."
¿Qué saben? ¿Cómo saber si "va a pasar"?
No hay respuestas, hay excusas para seguir.
Lo que no entienden es que no las necesito.
Puedo caminar, aún con este dolor.
Puedo caminar, aunque tenga que reprimir esta convulsión.
No es fortaleza, es costumbre.
Aprendí a convivir con ausencias y espacios vacíos.
Los llevo colgando del pelo y pendiendo de mis dedos.
De tanta muerte, me siento vida. 
Me alcanza el intento, me sobra la entrega. 
No se de manejos, ni de racionalizar sentimientos.
Esa es la virtud que me condena.
Un intento inútil, absurdo, tonto, vacuo,
es buscar algún pensamiento acabado que transforme este pedacito de alma.
Sin muchas explicaciones ni justificaciones,
lo siento y es lo único más real que llevo.
Hay consecuencias innegables,
hay impulsos irrefrenables.
Y hay un centenar de frases que no escribo, 
porque son cuchillos.
Esas me las guardo por humanidad.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Sin saber. Sin-sabor.

Volví, sin saber volver.
Nunca vuelvo, siempre llego.
Entiendo este estadío como una revolución, re-velación.
No me interrumpan. Estoy adentrada.

Cuaderno de viaje - Día VI - 'Intervalo'

Siento una explosión en mi cabeza que me aparta de todo sonido exterior.
Lo único que viaja en el aire es un movimiento frío que me entumece.
Veo una imagen tras otra, mientras me corre por la espalda un escalofrío sin reacción.
Me convierto en agua y sin tristeza, pero con melancolía, comienzo a dibujarme.
Comprendo que estoy llena de detalles.
Comprendo que no supe ver ni uno de ellos.
Puedo hacer el amor o dejarlo morir.



Cuaderno de viaje - Día V - 'En el mundo, mi mundo'

Me llené los ojos de colores.
Respiré con fuerza el aire frío y seco.
Contemplé en silencio, sin pedir nada.
Adentré mi conciencia tan profundamente en mi mundo
que ahora no quiero salir.
Aquí adentro, hay un universo sensible,
lleno de cosas simples y complejas en permanente movimiento.
Tiene rincones donde echarse a descansar.
Hay vida y amor a la vida.

Ahora quiero mostrártelo, aunque ya lo hayas visto...




Cuaderno de viaje - Día IV - (sin título)

Quisiera explicar, detallar y explicitar cómo y cuánto lo intento.
Pero desisto, porque sólo yo puedo saberlo.
Haciendo esfuerzos que me resultan descomunales,
voy dando pequeños pasos hacia algo diferente que me haga salir de este lugar.
Por momentos creo lograrlo.
Entonces me agarra distraída una terrible conmoción,
me vacía por completo y me deja atontada.
Con cruel ironía me encuentro otra vez desesperada en este encierro,
en esta jaula de puertas abiertas.
El tiempo no me sirve, sólo acrecienta la distancia y con ella mi dolor.
Cada día más inalcanzable, cada segundo más exiliada de su universo.
Cada vez más ausencia, sobre ausencia, sobre ausencia.
Lo más terrible es que buscaba encontrar (aunque fuese mentira), 
motivos para desprenderme;
y lo único con lo que me choco constantemente,
es con la confirmación de no poder hacer nada 
contra lo inevitable que me es quererte.



Cuaderno de viaje - Dia IV - 'Encarnado'

Contemplo lo que percibo como una obra de arte.
Cada porción y cada conjunción.
Una persona que pasa es un personaje, 
una fotografía con historia. 
Historia latente por escribir.
Todo tiene su música, su perfume, su textura, su cadencia y su emoción.
Cada fragmento conforma con su identidad, algo mayor.
Tengo la gran necesidad de registrar lo que se presenta ante mis sentidos,
como si algo interno me fuera a explotar si no lo hago.
Tengo la imperante necesidad de descargar de alguna manera,
este torrente intenso, inmenso de emociones y sentimientos que me surgen.
Tengo también, la urgente, maravillosa y penosa necesidad de compartirtelo todo...




martes, 12 de agosto de 2014

Cuaderno de viaje - Día IV - 'Dejar de ir'

Hay un sol y un paisaje 
que me obligan a estar viva.
Encuentro afecto en la naturaleza 
y no puedo más que responder 
de la misma manera.
Hoy puedo ver todo con claridad.
Tengo una tristeza inmensa, casi inabarcable.
Tengo del mismo modo, 
la certeza de que todo mi amor, 
tiene que llevarme a un buen lugar.
Soy mucho más de lo que pienso, 
creo y reconozco.
Sólo tengo que dejarme ir...

Cuaderno de viaje - Día IV - 'No me salves'

La tierra se movía, dividiéndose las masas con furia.
Las paredes empezaban a desprenderse en pedazos que caían sobre nosotros.
Te cubrí como un pequeño manto deshecho.
Puse tu rostro entre mis brazos y te salvé.
Un río de sangre hirviendo comenzó a correr de manera violenta y acelerada.
Iba en dirección a tu cuerpo, tendido y cansado.
Miré mis manos y con ellas tomé tus hombros y te salvé. 
Me pusiste los ojos encima con recelo y enojo.
Llorando, me pediste que no te salvara más.
También dijiste que me extrañabas.


Cuaderno de viaje - Día III - 'Adentrando'

Encontré un lugar y habla de mí.
Está árido, seco, algo frío.
El relieve es trágico, irregular, caótico.
Hay luz. 
Todo está iluminado y el cielo es límpido.
Hay una conjunción entre la extrema claridad 
y la desbordante y exagerada confusión.
Quiero llenarme los ojos, la boca, las entrañas y el pecho.
Cubrir cada rincón de mi ser con lo que palpo en este instante.
Todo está ahí, dispuesto a mostrarse.
Ni siquiera dispuesto.
Sólo está y no pretende nada.
Eso también habla de mí ahora:
Estoy y no pretendo más que estar.
No se que soy.
Sé que soy y con eso me basta. 


Cuaderno de viaje - Día II - 'Natura'

Hoy veo paisajes hermosos.
Quisiera permanecer más tiempo y con más soledad de la que llevo.
Me quedaría horas contemplando. 
Comprendiendo el mensaje que hay oculto y expuesto (según quién mire), entre todas esas formas y no-formas que se ofrecen a los sentidos en un todo potencial.
Permanezco casi sin emitir sonido. 
Esquivo miradas.
Camino por horas, observando y buscando el refugio indicado.
No se si lo encuentro, intuyo que no. 
Pero freno, porque a veces necesito descansar.
Canto bajito, fumo. 
Deseo todo el tiempo estar más aislada de lo que estoy.
Pienso, otra vez.
Todo se contradice violentamente.
Lo acepto o me resigno. No sé.
Vuelvo, me quedo mirando el techo durante más de una hora.
Casi lloro (tengo ganas y motivos), pero no puedo.
Apenas si me recorre el ojo izquierdo una lágrima amarreta.
Converso con mi reflejo. 
Me aburro de mí y salgo.
Confío en el cielo.
Natura, dadora de vida y paz; conjunto de las cosas y fuerzas que componen el universo. 
Encuentro furtivo, con algo más, mucho más que conmigo...



(Anoche te soñé. Qué tristeza... Lo que sucede en mis sueños, no sucede en la realidad. ¿Me soñarás?)



Cuaderno de viaje - Día I - 'Es lo que no es'

Quema.
No conoce de especulaciones.
Tampoco de excusas. 
Ni siquiera de palabras y hechos.
Invita al arrojo de un abismo ciego, mudo, sordo y sin tacto.
Y más que invitar, obliga.
No sabe de pesares y consecuencias, porque apremia.
Es prioridad.
Da sentido.
Es libertad y rompe cadenas.
Es elección, autonomía.
También convicción.
Sólo sirve si se practica.
Se idealiza. Se intenta definir.
Pero en realidad, sólo sucede.
Te lleva, sin preguntas, sin respuestas.
Obliga, sin resistencias.

(Soy mentirosa, determinista, necia)

Cuaderno de viaje - Día I - 'Morir un poco, un mucho. Muchísimo'

No se si sea la soledad, la inmensidad, o esto combinado a tu ausencia.
Pero todo me inspira.
Siempre me inspiraste (y me exhalaste).
Que terrible inspiración la ausencia...
Mi ser estalla imaginando mil cosas por segundo, 
a una velocidad extremadamente rápida.
Obligadamente tengo que darme un respiro, un descanso, 
para que algo de todo esto tan intenso, confuso, caótico, por fin decante.
Extraña/no extraña. Piensa/no piensa. Duele/no duele. Ama/no ama.
En definitiva no importa ninguna respuesta.
Fuera como fuera, sólo tengo su presencia fantasmal.
Por eso estallo. 
Tengo que dejar de estallar.
Tengo que matar.
Debo matar fragmentos, esencias.
Debo morir un poco, un mucho. Muchísimo.
Después reconstruirme en algo que no soy, ni voy a ser.
Disfrazarme con alguna mentira, para hacerme la viva.



lunes, 11 de agosto de 2014

Cuaderno de viaje - Día I - 'La Libertad y otras mentiras'

Estás impregnado en todo lo que miro.
Distanciarme de vos, es distanciarme de mí.
Tengo que dejarme a un lado, tengo que dejar de encontrarte.
Debería aprender a controlar mis sueños.
Eras el encargado de mostrarme estos lugares donde fuiste niño.
Los descubro sola, pero te evoco. 
Allí estás, niño, siempre niño...
Miento, yo no te evoco. 
El paisaje te evoca.
San Martín y los granaderos te evocan.
Las luchas, las batallas, las muertes y la gloria de libertad.
Cada parte lleva tu nombre 
y resulta lo más lógico en la no-lógica de mi existencia.
Viniste conmigo, porque te impregnaste antes de irte.
Así es difícil. 
Es doloroso.
Más doloroso que arrancarse un miembro.
Porque estás invadiendo algo más terrible que la carne.
Mis sueños, constantemente en mis sueños.
O vivo despierta para no soñarte,
o me hundo en el sueño eterno,
para no despertar con tu ausencia adherida a la piel.
Claro, no puedo. 
No puedo elegir.
Libertad: batallas, muertes y gloria.
La libertad no existe para nosotros.
La libertad sólo existe en la Naturaleza.
A nosotros nos mintieron.
Pretendemos liberarnos de lo que nos da existencia;
y así, vamos construyendo mentiras.
Somos tan ilusos...
Somos tan culpables de nuestra inocencia...



4 de octubre del 2019