Donde los excesos de lucidez tienen lugar.
¿Cómo volver de las visiones?
¿Cómo ir contra el despertar de la conciencia?
Todo el absurdo que te envuelve, no me pertenece,
y sin embargo, siempre puedo ofrecer la ternura.
Porque poner luz donde nadie lo hace, es un regalo.
Ya no tengo cáscara, ni quiero tenerla.
El regalo, es para los dos.
El regalo, es para quien lo descubre.
viernes, 8 de enero de 2016
domingo, 3 de enero de 2016
Si tuviera tiempo sabría qué decir, cómo y cuándo.
Hoy el cielo está nublado y me convenció sobre el poder del silencio.
El recorrido fue más que extenso
y ya no recuerdo como era mirar la naturaleza de tus formas.
Ahora es otro tiempo, sin tiempo.
Lo que no se explica, me identifica.
Me muevo al margen de algo que desconozco,
al límite de un espacio turbulento.
Me paro a mirar,
con la inocencia de un niño.
Todo se renueva a cada instante
y nunca tuve la soberbia del saber.
Hoy el cielo está nublado y me convenció sobre el poder del silencio.
El recorrido fue más que extenso
y ya no recuerdo como era mirar la naturaleza de tus formas.
Ahora es otro tiempo, sin tiempo.
Lo que no se explica, me identifica.
Me muevo al margen de algo que desconozco,
al límite de un espacio turbulento.
Me paro a mirar,
con la inocencia de un niño.
Todo se renueva a cada instante
y nunca tuve la soberbia del saber.
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