Las palabras se me van,
como tantas otras cosas.
Hoy caí en la cuenta
de que los dejo ir, andar, volar.
Se hacen ventarrón pasajero,
me sacuden el pelo y lo revuelven.
Alguno, hasta se atreve a tejer un nido
si es que hay tiempo, si no llueve.
Y yo que siempre ando distraída
lo encuentro cuando ya no hay nadie.
Tampoco llego a decir nada,
ni a ponerle nombre.
Para ese entonces,
las palabras
como tantas otras cosas,
se me fueron
con él... tiempo.
martes, 1 de noviembre de 2016
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