miércoles, 21 de diciembre de 2016
En el espacio que habita entre la nuca y el cuello de su camisa, se refugian mis manos buscando calor.
Desde la nuca hacia mí, baja por detrás un aire ancestral.
Laberíntico, llega el influjo de planos remotos.
Y en el intérvalo silencioso aún escucho las cosquillas de su respiración.
Relativamente cerca, relativamente lejos.
martes, 1 de noviembre de 2016
Las palabras se me van,
como tantas otras cosas.
Hoy caí en la cuenta
de que los dejo ir, andar, volar.
Se hacen ventarrón pasajero,
me sacuden el pelo y lo revuelven.
Alguno, hasta se atreve a tejer un nido
si es que hay tiempo, si no llueve.
Y yo que siempre ando distraída
lo encuentro cuando ya no hay nadie.
Tampoco llego a decir nada,
ni a ponerle nombre.
Para ese entonces,
las palabras
como tantas otras cosas,
se me fueron
con él... tiempo.
como tantas otras cosas.
Hoy caí en la cuenta
de que los dejo ir, andar, volar.
Se hacen ventarrón pasajero,
me sacuden el pelo y lo revuelven.
Alguno, hasta se atreve a tejer un nido
si es que hay tiempo, si no llueve.
Y yo que siempre ando distraída
lo encuentro cuando ya no hay nadie.
Tampoco llego a decir nada,
ni a ponerle nombre.
Para ese entonces,
las palabras
como tantas otras cosas,
se me fueron
con él... tiempo.
martes, 25 de octubre de 2016
sábado, 15 de octubre de 2016
lunes, 3 de octubre de 2016
¿Cómo omitir a la palabra
lo que fue real en el silencio del cuerpo?
Del mío, segregando un universo eufórico,
de los pulsos acelerados
y la humedad en los labios.
¿Cómo desoír las voces de los sueños
qué importa si ilusiones,
qué importa si invenciones?
Qué importa, si ellos me avivaron el fuego.
¿Cómo despreciar lo que ancló en la carne
y en su tracción me hizo viajar más lejos?
¿Cómo no abrazarme junto a mis sentimientos?
¿Cómo descreer de los encuentros?
¡Al carajo las pretensiones!
¡Quiero seguir volando éste cielo!
domingo, 2 de octubre de 2016
jueves, 22 de septiembre de 2016
miércoles, 7 de septiembre de 2016
domingo, 28 de agosto de 2016
Los sin sueños, no descansan
tiritan de frío y temor
pasan los días corriendo detrás
Hasta que se miren a los ojos
y lloren todo lo que tengan que llorar
Entonces griten sintiendo el vértigo
de poner un pie en el aire
sabiendo que no hay nada más
y dejen
que el viento
los lleve
a otro
lugar
y vean en el espejo
el único sueño
que vale
la pena
soñar
viernes, 12 de agosto de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
Es el instante previo a cualquier seducción,
como un humo difuminándose en el vacío de los ojos.
Tus preguntas.
Las carcajadas violentas, mordiendo los detalles
y el sudor de los fantasmas escondidos.
Mis preguntas.
Es el momento fugaz de las soledades acompañadas,
como una chispa en medio de las profundidades abisales.
Nuestras preguntas.
domingo, 24 de julio de 2016
TODO CUANTO GIRA
Se da vuelta, me encuentra
Como un refucilo me desvela
Movedizo, imperceptible
Me tapa y me deja descansar
Ahí me entrego a la luz
y me tocan los remolinos de su sien
Todo cuanto gira
Todo cuanto se pega a la piel
También me escabullo en los huecos de su inconsciencia
El nombre en los labios que sagaz se cuela
Alguien pregunta:
-¿Dónde están las flores? ¿Dónde escribo poemas?
¿Adónde fue el amor que encendía las palabras?
Alguien contesta:
-Queda sin embargo, la inconsistente intensidad de la euforia.
Me escondí en una rueda de camión
Me tiembla la sonrisa como una hoja suelta
Ando montando escenas de cotillón
En el medio todo sucede, sin pedir permiso ni perdón
Me tiembla la sonrisa como una hoja suelta
Ando montando escenas de cotillón
En el medio todo sucede, sin pedir permiso ni perdón
-Tendrías que jugar más
miércoles, 13 de julio de 2016
RETRATO
El galpón es el lugar que más habla de él en el mundo entero. Ahí están las herramientas que juntó durante toda su vida para el arreglo y la creación.
Al entrar, la primera impresión es la de un espacio de otro tiempo, caótico como un laboratorio donde se está experimentando e investigando quién sabe qué. Sin embargo, encuentro una lógica propia, un orden personal indudable. Nada está puesto de manera azarosa, y en más de un tachito hay un rótulo (pocos en verdad, porque él sabe bien dónde tiene cada cosa).
Lleva puesta ropa de trabajo, un jeans viejo y un buzo arratonado. La ropa la remendó y la eligió su mujer. Ella lo dice, él se ríe y lo niega, pero una mueca lo delata y busca complicidad como un nene que quedó al descubierto y sólo puede cerrar los ojos para sentir que no lo ven.
Levanta la pava para cebar un mate. Su mano tiembla sin cesar, producto de un problema en su columna. Su rostro se concentra haciendo fuerza y provoca que yo la haga también. Ahora somos dos cebando ese mate, un desafío emprendido con empeño y con una dignidad de esas que no pretenden vender nada pero te compran igual.
El mate está preparado con particular dedicación. Pese al tembleque consigue respetar el huequito que hizo entre la yerba, que no llega a mojarse toda. Amargo y bien caliente, lo ofrece directamente de su mano a la mía.
martes, 28 de junio de 2016

Al borde del desprendimiento
de lo que yace latente
entre las definiciones.
Hechas de encierros,
dejan afuera un terreno
al que me abismo incansable,
para ahondar y encontrar las huellas
de lo que no es.
¿Qué ocultan los ojos marginados?
¿Qué sueñan los cuerpos golpeados?
¿Qué desean los sin sueños, los ocultados?
¿A dónde van los amores subterráneos?
lunes, 6 de junio de 2016
18/5/2016
La noche bien sabe que guarda en ella
los acertijos de la intimidad fecunda.
Expectante de la profundidad profana,
no hay oscuridad cuando los halos
nacen de la semilla más vital y recóndita.
los acertijos de la intimidad fecunda.
Expectante de la profundidad profana,
no hay oscuridad cuando los halos
nacen de la semilla más vital y recóndita.
jueves, 2 de junio de 2016
Nadie puede ser justo estando herido
y nadie goza de esa pura imparcialidad
No recuerdo mi rostro enamorado
me es ajena la ilusión de los lugares a llegar
Todo puede encauzarse
y sin embargo no hallo continente
Estoy a tientas con la inocencia encendida
y las expectativas enceguecidas
Intentando saberme desprendida
de todo el daño que infligí en estos años
(sobre mí misma, sobre mí misma)
y nadie goza de esa pura imparcialidad
No recuerdo mi rostro enamorado
me es ajena la ilusión de los lugares a llegar
Todo puede encauzarse
y sin embargo no hallo continente
Estoy a tientas con la inocencia encendida
y las expectativas enceguecidas
Intentando saberme desprendida
de todo el daño que infligí en estos años
(sobre mí misma, sobre mí misma)
jueves, 26 de mayo de 2016
miércoles, 27 de abril de 2016
Voy en caída libre.
Busco amor, sí.
Tanto te intriga, tanto probás...
Y al final ¿Qué?
Sí, busco amor.
Me atrevo a gritarlo,
a encarnar mi camino.
Sino no buscaría.
¿Qué más puedo buscar?
Como si el amor no existiera en infinitas formas.
No me jodan.
Busco amor y si no lo encuentro me aburro y me voy.
Busco amor porque lo tengo, lo soy.
¿Quién dice que se busca lo que no se tiene?
¿Quién establece tantas estupideces?
No me interesan sus esquemas miserables.
Busco amor.
Donde lo encuentro voy,
no me quedo.
Voy, que es distinto a quedarse.
Voy en caída libre.
lunes, 25 de abril de 2016
domingo, 3 de abril de 2016
Todo se ríe y no por burla, sino por lo absurdo del poseer.
Nada te pueden robar, porque lo que necesitas está en vos.
Llevo un pedacito de miedo y aún así me enciendo.
Me llega información de no sé dónde.
Poco puedo explicar y bien sabés, no interesa si eso sirve para que las almas se entiendan.
Lo bueno del universo está en tu interior.
Entre las estrellas cobijo mil noches y un cielo amplio, para mostrarte que no todo es tan terrible cuando la simpleza encuentra su razón.
jueves, 10 de marzo de 2016
Desapego de las necesidades creadas. Nada me pertenece y el estar es transición.
Sin embargo, conformo la naturaleza de las cosas, como todos.
Escucho, como un susurro incesante desde hace años, una pregunta que ha sido motor de mis días... ¿Quién soy? ¿Qué hago acá?
Es el mantra que me empuja a moverme. Me salvó la vida, reiterar esa pregunta durante largas madrugadas. Ahora comprendo: no hay respuesta más que la libertad.
viernes, 26 de febrero de 2016
DOSCIENTOS
Vi la luna menguar y la noche ser despojo.
Entre constelaciones, viajamos y nos alejamos.
También nos encontramos.
Esa luz nunca dejó de iluminar,
un pedazo de mi cielo.
Manojos de incertidumbres,
se deshacen piel a piel.
Sueños perdidos y refundados
ante los ojos cristalizados.
El agua corre y se precipita,
humedece y fertiliza
este hogar que es la vida.
Vi al sol secar las semillas,
también lo vi entibiar mis días.
Tengo flores de papel,
y casi ninguna promesa para hacer.
Sólo decir: quiero, elijo, estoy.
Bajo esta luna, bajo este sol.
jueves, 25 de febrero de 2016
Hoy, en esta noche de lluvia torrencial, quisiera que estuvieras acá para hablarte y contarte cosas aburridas de mi cotidianidad, como trámites que hice a la mañana o el vestido con el que me tuve que volver caminando desde muy lejos, porque Paloma me vomitó toda la ropa. Así que para cumplir con mi capricho de alguna manera, te escribo. Para mí, comunicarse es un arte, en sí mismo, no me refiero a la cosa platónica ni mucho menos. El arte de lo que fluye, el arte del vaivén, la creatividad para resolver, el juego del hacer en todos los canales que confluyen. Eso, eso me significan los encuentros: estar, ser ahí. Pero, ahora tengo que decirte: siento una terrible desazón, no por no encontrar esos momentos, sino por encontrarlos y no poder profundizar, no tener lugar. Como si todo se abriera y se cerrara en el momento exacto que sigue. Entonces recordé un mail que te escribí hace un tiempo, en un estado similar. Lo leí, varias veces y siento que sólo puedo agregar estos renglones y transcribir aquellas palabras para que cobren más sentido.
"Intenté leer todo, no pude. Perdón, no pude.
Tuve una sensación: toda esa información, todas esas palabras qué, sé nacen de una verborragia sentida y sincera, me aturdieron. Me resultó mucho, mucho para mí y para mis situaciones insignificantes en el mundo. No las merezco, eso es. Y quizá por eso entiendo que soy excesiva y eso es demasiado para cualquier ser cotidiano. Demasiada intensidad, para un mundo en el que no sirve ser intenso. Acá sirve ser ajustado, cauteloso, especulador, medido. Yo no entiendo de eso y cuando me encuentro en esos lugares, me odio. Como cuando se revisaban los mensajes de un personaje de una ficción patética, de la que inexorablemente era parte, alimentaba y gestionaba. Así me siento cuando manipulo, así me siento cuando actúo y finjo. Finjo mucho más de lo que quiero y de lo que aguanto. Entonces me rebelo y me pongo intensa, apabullo, espanto y se van. Después ante cualquier otra posibilidad tengo miedo de toda esa rosca. Hasta que me asqueo otra vez y así...
Estoy buscando límites y el día que alguien se quede, si es que alguien se queda, si elige esa intensidad y quiere lidiar con eso... ¿Qué carajo hago, me querés decir? Vos me das este lugar también y yo me siento pez en el agua, pero no te veo, el límite es claro y me incomoda a la vez que resulta.
Mis deseos son tan chiquitos... Quiero ternura y chispa. No sé bien qué incluye eso: Abrazos, sexo puntilloso, pero guarro y más abrazos y besitos. Bebidas, puchos, fasos, charlas que no conducen a nada y a todos lados. Un poco de sensiblería un día como hoy, no viene mal. Algo así sería.
A veces pienso que podría enamorarme de cualquiera, otras que no podría enamorarme de nadie. Lo mismo pienso a la inversa: o puedo enamorar a quien quiera o a nadie. Ese extremismo es la estupidez. Y dejame decirte que no es nada original, eso también me rompe las pelotas.
¿De qué mierda se asustan o se asombran las personas con "códigos" si a todos nos invade la misma estupidez? Odio los reglamentos sobre las manifestaciones de los sentimientos, los odio profundamente. Yo que ellos me asustaría más de pensar que mueren personas por poder, esa absurdidad aterradora de la que no salimos y naturalizamos como si nada. Ese es el horror y no, sentir cariño por un amante de viernes o sábado a la noche. Vayansé a la mierda.
Tené miedo amigo, sentilo libremente, pero mandate igual. Eso es lo que quiero decirte, todo lo que quise decirte siempre desde que empezamos a hablar. El resto es pura cháchara divertida.
"Intenté leer todo, no pude. Perdón, no pude.
Tuve una sensación: toda esa información, todas esas palabras qué, sé nacen de una verborragia sentida y sincera, me aturdieron. Me resultó mucho, mucho para mí y para mis situaciones insignificantes en el mundo. No las merezco, eso es. Y quizá por eso entiendo que soy excesiva y eso es demasiado para cualquier ser cotidiano. Demasiada intensidad, para un mundo en el que no sirve ser intenso. Acá sirve ser ajustado, cauteloso, especulador, medido. Yo no entiendo de eso y cuando me encuentro en esos lugares, me odio. Como cuando se revisaban los mensajes de un personaje de una ficción patética, de la que inexorablemente era parte, alimentaba y gestionaba. Así me siento cuando manipulo, así me siento cuando actúo y finjo. Finjo mucho más de lo que quiero y de lo que aguanto. Entonces me rebelo y me pongo intensa, apabullo, espanto y se van. Después ante cualquier otra posibilidad tengo miedo de toda esa rosca. Hasta que me asqueo otra vez y así...
Estoy buscando límites y el día que alguien se quede, si es que alguien se queda, si elige esa intensidad y quiere lidiar con eso... ¿Qué carajo hago, me querés decir? Vos me das este lugar también y yo me siento pez en el agua, pero no te veo, el límite es claro y me incomoda a la vez que resulta.
Mis deseos son tan chiquitos... Quiero ternura y chispa. No sé bien qué incluye eso: Abrazos, sexo puntilloso, pero guarro y más abrazos y besitos. Bebidas, puchos, fasos, charlas que no conducen a nada y a todos lados. Un poco de sensiblería un día como hoy, no viene mal. Algo así sería.
A veces pienso que podría enamorarme de cualquiera, otras que no podría enamorarme de nadie. Lo mismo pienso a la inversa: o puedo enamorar a quien quiera o a nadie. Ese extremismo es la estupidez. Y dejame decirte que no es nada original, eso también me rompe las pelotas.
¿De qué mierda se asustan o se asombran las personas con "códigos" si a todos nos invade la misma estupidez? Odio los reglamentos sobre las manifestaciones de los sentimientos, los odio profundamente. Yo que ellos me asustaría más de pensar que mueren personas por poder, esa absurdidad aterradora de la que no salimos y naturalizamos como si nada. Ese es el horror y no, sentir cariño por un amante de viernes o sábado a la noche. Vayansé a la mierda.
Tené miedo amigo, sentilo libremente, pero mandate igual. Eso es lo que quiero decirte, todo lo que quise decirte siempre desde que empezamos a hablar. El resto es pura cháchara divertida.
Te abrazo."
lunes, 1 de febrero de 2016
Habían pasado largos días sin verse, lánguidas horas sin hablarse, extensos meses sin tocarse, interminables minutos sin saberse. Al momento del reencuentro se miraron fijamente en silencio, se abrazaron respetuosa e intensamente, como en un acto de ofrenda mutuo. Inspiraron, exhalaron a un ritmo constante y vertiginoso, fueron respiración. Tejieron, casi imperceptible, todo lo ocurrido durante ese tiempo, durante toda esa vida vivida que los dejaba hoy en ese lugar, inventando esa maraña de mundos, nuevo mundo.
Ninguno se atrevió a nombrar nada, sabían en lo más hondo de sí que los constituía íntimos, aquellas cosas sin nombre que merecían sólo ser y explicarse por sí mismas. Comprendían que hay lugares donde las falencias construyen.
Ninguno se atrevió a nombrar nada, sabían en lo más hondo de sí que los constituía íntimos, aquellas cosas sin nombre que merecían sólo ser y explicarse por sí mismas. Comprendían que hay lugares donde las falencias construyen.
Puertas adentro del mundo,
debo mirar en silencio lo tuyo.
La simpleza es el punto crucial,
lo que deseás es el temor original.
Fui desandando caminos para no volver,
el premio fue el destino hecho poder.
Y ahora abrazo tu estela sin melancolía,
porque lo que queda es del viento y decisión mía.
A los recuerdos les pongo perfumes y razones,
los inventos no siempre surgen de las desazones.
debo mirar en silencio lo tuyo.
La simpleza es el punto crucial,
lo que deseás es el temor original.
Fui desandando caminos para no volver,
el premio fue el destino hecho poder.
Y ahora abrazo tu estela sin melancolía,
porque lo que queda es del viento y decisión mía.
A los recuerdos les pongo perfumes y razones,
los inventos no siempre surgen de las desazones.
Te deseo...
Que las raíces no sean nudos,
sino proyección a lo profundo.
Que el vuelo no sea dispersión,
sino expansión al mundo.
Que el cuerpo no sea encierro,
sino hogar de lo fecundo.
Que los días, los momentos, los instantes,
no sean quemados para llegar,
sino que sean en sí mismos el lugar donde estar.
sino proyección a lo profundo.
Que el vuelo no sea dispersión,
sino expansión al mundo.
Que el cuerpo no sea encierro,
sino hogar de lo fecundo.
Que los días, los momentos, los instantes,
no sean quemados para llegar,
sino que sean en sí mismos el lugar donde estar.
viernes, 8 de enero de 2016
TIEMPO DE RECESO
Donde los excesos de lucidez tienen lugar.
¿Cómo volver de las visiones?
¿Cómo ir contra el despertar de la conciencia?
Todo el absurdo que te envuelve, no me pertenece,
y sin embargo, siempre puedo ofrecer la ternura.
Porque poner luz donde nadie lo hace, es un regalo.
Ya no tengo cáscara, ni quiero tenerla.
El regalo, es para los dos.
El regalo, es para quien lo descubre.
¿Cómo volver de las visiones?
¿Cómo ir contra el despertar de la conciencia?
Todo el absurdo que te envuelve, no me pertenece,
y sin embargo, siempre puedo ofrecer la ternura.
Porque poner luz donde nadie lo hace, es un regalo.
Ya no tengo cáscara, ni quiero tenerla.
El regalo, es para los dos.
El regalo, es para quien lo descubre.
domingo, 3 de enero de 2016
Si tuviera tiempo sabría qué decir, cómo y cuándo.
Hoy el cielo está nublado y me convenció sobre el poder del silencio.
El recorrido fue más que extenso
y ya no recuerdo como era mirar la naturaleza de tus formas.
Ahora es otro tiempo, sin tiempo.
Lo que no se explica, me identifica.
Me muevo al margen de algo que desconozco,
al límite de un espacio turbulento.
Me paro a mirar,
con la inocencia de un niño.
Todo se renueva a cada instante
y nunca tuve la soberbia del saber.
Hoy el cielo está nublado y me convenció sobre el poder del silencio.
El recorrido fue más que extenso
y ya no recuerdo como era mirar la naturaleza de tus formas.
Ahora es otro tiempo, sin tiempo.
Lo que no se explica, me identifica.
Me muevo al margen de algo que desconozco,
al límite de un espacio turbulento.
Me paro a mirar,
con la inocencia de un niño.
Todo se renueva a cada instante
y nunca tuve la soberbia del saber.
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Quiero hacerme belleza con el mundo. Desdibujarme, despersonalizarme: nada que se pueda decir. Una ambición: fundirme en la eternidad de la ...
















