La noche bien sabe que guarda en ella
los acertijos de la intimidad fecunda.
Expectante de la profundidad profana,
no hay oscuridad cuando los halos
nacen de la semilla más vital y recóndita.
lunes, 6 de junio de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Otra vez me encuentro en la noche, recorriendo los momentos que nos unieron y que dejan en el aire el recuerdo de tu andar. Junto todo en...
-
Donde los excesos de lucidez tienen lugar. ¿Cómo volver de las visiones? ¿Cómo ir contra el despertar de la conciencia? Todo el absurdo q...
-
Quiero hacerme belleza con el mundo. Desdibujarme, despersonalizarme: nada que se pueda decir. Una ambición: fundirme en la eternidad de la ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario