viernes, 21 de marzo de 2014

Lo indecible

Si vuelvo sobre líneas pasadas y me embarco en la nostalgia de viejos tiempos, es para saber que quedó de todo aquello.
Encuentro entonces, ideas formadas y deformadas por el tiempo, y más que por el tiempo, por la intensidad de los sucesos que me han traído hasta este lugar.
Como si todo girara en torno a dos realidades opuestas que conforman una sola.
Lo que no pude nombrar antes, tampoco puedo nombrarlo ahora, simplemente porque es indecible.
Lo indecible, aquello que por suerte y por desgracia no se puede acotar a una conjunción de palabras.
Aquello que ha resistido al desgaste del transcurrir, dándole sentido a mis pasos, impulsándolos quién sabe a dónde. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Entonces todo, entonces nada.

Miro el recorrido confuso de mi vida a través de un cristal roto.
Ya no comprendo cómo es que sigo sintiendo tanto, doliendo tan profundo. 
Cómo es que el cuerpo puede resistir el peso exagerado de tanta pena.
Y ahí, aparecen tus ojos mirándome, buscando el refugio olvidado, pidiéndome a gritos callados que me quede, que resista, que comprenda. 
Entonces me iluminan débiles, con su amor lastimado.
Mostrando una colección de heridas y un manojo de esperanzas abatidas.
Tiendo mi mano y despliego mis alas rotas sobre tu torso cansado.
Me escondo en tu silencio, del mundo exterior, que ya no me interesa.
Entonces todo, entonces nada.



4 de octubre del 2019