viernes, 28 de junio de 2019

Otra vez deambulo sobre caminos de tierra entre descampados.
Cuelgo agarrada de tu cuello.
Tenés el cuerpo tieso, no querés sentirme.
Huelo tu piel, tenés olor a humo.
Cierro los ojos y me acomodo.
Mi boca busca instintivamente tu boca, tu mentón viene y se va casi por error, nos rozamos con el aliento.
No logro descifrarte, otra vez.
Sos un sueño en loop.
Intento explicarte que esto,
hay que cortarlo, terminar.
Tu imagen se fijó en un lugar.
Estás inmóvil, pero te deslizas en el espacio, más lento que el tiempo.
Tenés los ojos fijos hacia adelante,
tanto que si te miro mucho, me das miedo.
Por lo general no hablás en tus apariciones.
La última vez sólo dijiste 'amiga'.
Era la única palabra que deseaba no escuchar, tal vez lo sabía(mos).
Ahora no se qué te pasa.
Andás agitado, apurado, movedizo.
Algo te despertó un nervio y tiras algunos movimientos todavía sin sentido.
Yo empecé a caminar las calles sin esperar que digas algo, sin esperanza después de la palabra indeseada.
Claro, es eso: nuestros deseos se están chocando.
Así de simple.
No hay culpa,
no hay error.

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4 de octubre del 2019