Últimamente está pegada al silencio sin intenciones de ir por lo contrario.
Se vuelve impenetrable, convirtiéndose en aquello que no quiere ser.
Cada día es una batalla que pierde y vuelve a emprender.
Batalla inútil, no hay nada que ganar, sólo queda un poco más que perder.
Me pregunto si sabrá dónde conducen sus pasos repetidos y gastados.
Me pregunto si ahí sí podrá volver a entrar.
Está entrando, se está alejando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario