La devastación de aquellos cimientos que nunca fueron.
Ahora comprendo con lucidez lo perecedero de mi utilidad.
Hace largo tiempo se formula en el aire una misma pregunta.
No me hiere la respuesta, me hiere la ausencia.
No me sirve de nada la complacencia, por el contrario, me deja triste y destruida.
Te he dejado solo, sin darme cuenta, quizás porque creí que ya no me necesitabas...
Te quería soñar, un poco más...
Me voy a esconder, para que me vuelvas a descubrir...
Soñame, otra vez...
Piensa en mí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario