Despertó.
Era una mañana fría y soleada.
Despertó con ganas de encontrarse.
Anhelo de encontrarse.
Necesidad de encontrarse.
Obsesión de encontrarse.
Llegó hasta un espejo.
Nada de lo que allí se reflejaba, lo reconocía como propio.
Revolvió fotos, papeles, recuerdos.
Escarbó en su pasado, repasó instantes y momentos.
Siguió desesperadamente buscando la forma de reencontrarse,
en aquella sucesión de hechos que conformaban su vida.
¿Se había convertido en un ser extraño, en sí mismo?
Comenzó a sospechar que nunca había sido quien era...
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