Podría decir que en todos estos años me obligué a creer que todo podía cambiar.
Pocos años dirán, pero eternos y agotadores. Años que no cuentan más que por su intensidad.
He tomado numerosos caminos, dando vuelcos drásticos, haciendo elecciones abismalmente opuestas.
Pero una misma fuerza me ha llevado siempre al mismo lugar, como si no tuviera retorno.
Una burla constante a mis deseos y a mis esfuerzos más profundos y genuinos.
Quizá tenga un destino ineludible, quizá no he hecho lo suficiente.
Nada se, sobre nada tengo respuestas concretas.
Sólo puedo percibir el cansancio de mis huesos y el desasosiego de mi alma.
Y este vacío que me inunda, respondiendo al aniquilamiento de mis esperanzas.
Me siento frágil: me estoy volviendo piedra...
Qué será de mi: no quiero saber...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Otra vez me encuentro en la noche, recorriendo los momentos que nos unieron y que dejan en el aire el recuerdo de tu andar. Junto todo en...
-
Donde los excesos de lucidez tienen lugar. ¿Cómo volver de las visiones? ¿Cómo ir contra el despertar de la conciencia? Todo el absurdo q...
-
Quiero hacerme belleza con el mundo. Desdibujarme, despersonalizarme: nada que se pueda decir. Una ambición: fundirme en la eternidad de la ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario