jueves, 9 de febrero de 2012

Si supieras que ya no puedo sostenerte...
Ya no habito ese lugar.
Mi espalda se ha quebrado tantas veces
y tantas otras se ha vuelto a cargar.
Sólo se quedar en silencio,
con la cara inmutable,
sin poder gesticular...
Los fantasmas de antaño me vuelven a recorrer.
Me toman por los tobillos.
Me dejan inmóvil, sin voz, sin mirada, sin calor.
No tengo argumentos, los he gastado todos.
Permanezco en quietud,
esperando que se aburran y se vayan,
con la esperanza que ya no me encuentren,
la próxima vez que pretendan volver...


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