lunes, 2 de marzo de 2015

Un golpe más, 
en la profundidad del alma.

Seguir enfrentando esta vida,
que me expone constantemente 
a batallas para las que tengo que inventar 
fuerzas inexistentes.

Quiero un respiro, 
necesito un respiro.

Un abrazo,
sólo uno,
que me de paz.

Y sentir
al cerrar los ojos,
que nada más terrible puede pasar.

Esconder mi rostro en algún hueco
y por fin respirar,
aunque sólo sea un instante
que se evapore en mis recuerdos.

Dormir,
sumergirme en las profundidades de un sueño
sin frío, anestasiando todo el mal.

Sueño, sin principio ni fin,
sin tiempo ni memoria.

Sueño que sea bálsamo 
y cure las heridas 
de un golpe más...

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