domingo, 14 de enero de 2018
Cuidado
Dedicación al cultivo profundo
a las caricias de la mañana,
al desperezo lento,
al desenredo temprano.
A los besos escondidos
que furtivos me despiertan
y a mordiscos me estremecen.
A las manos clandestinas
que proveen horizontes
con los pies bien agarrados
y semblante de bisonte.
A los pliegues matutinos
un poco húmedos y tibios.
A los sueños de ojos chinos,
risa fresca y sol entredormido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Otra vez me encuentro en la noche, recorriendo los momentos que nos unieron y que dejan en el aire el recuerdo de tu andar. Junto todo en...
-
Donde los excesos de lucidez tienen lugar. ¿Cómo volver de las visiones? ¿Cómo ir contra el despertar de la conciencia? Todo el absurdo q...
-
Quiero hacerme belleza con el mundo. Desdibujarme, despersonalizarme: nada que se pueda decir. Una ambición: fundirme en la eternidad de la ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario